El Fondo Monetario Europeo (FMI) advirtió este miércoles de que la economía del conjunto de Europa afronta riesgos a la baja por el “brexit” y las tensiones comerciales, por lo que recomienda a los países elaborar planes de contingencia por si éstos acaban traduciéndose en un choque severo.

“A la vista de los riegos a la baja, pedimos tener planes por si se materializa un choque negativo”, explicó el director para Europa del FMI, Poul Mathias Thomsen, durante la presentación de las Perspectivas Económicas Regionales para el continente de la institución, con sede en Washington.

El informe -que no modifica las estimaciones presentadas por el FMI en octubre- refleja que el crecimiento de la economía europea se ralentizará del 2,3% en 2018 al 1,4% en 2019, lo que supone su menor crecimiento desde 2013, para repuntar después al 1,8% en 2020.

La desaceleración se debe principalmente al crecimiento anémico de Alemania, la mayor economía de la zona euro, y al estancamiento de Italia, la tercera más grande, según dijo el FMI, que revisó a la baja sus previsiones anteriores para ambos países. Ahora la proyección es que Alemania crezca sólo un 0,5% este año, más lentamente que el 0,8% previsto por el FMI en abril. Este porcentaje sería un tercio del crecimiento de 2018. El FMI también redujo su pronóstico de crecimiento para Francia, la segunda economía más grande del bloque, a pesar de unas estimaciones para el PIB del tercer trimestre publicadas la semana pasada que fueron más elevadas de lo esperado. Ahora se prevé que el país crezca un 1,2% este año, en lugar del 1,3% previsto anteriormente.

Para contrarrestar la desaceleración, el fondo reiteró su llamado a una “respuesta fiscal sincronizada” por parte de los gobiernos de la zona euro, en un claro mensaje a Berlín para que invierta más.

La institución advierte de que los riesgos para todo el continente son a la baja en un entorno de “gran incertidumbre”. A corto plazo, el principal riesgo es la posibilidad de una salida del Reino Unido de la Unión Europea sin acuerdo, que tendría un “importante” impacto sobre la región.

Por otro lado, un aumento de las tensiones comerciales podría minar la inversión, al tiempo que la debilidad en el comercio y las manufacturas “podrían extenderse a otros sectores, sobre todo los servicios, más rápido y en mayor medida de lo que se prevé actualmente”, según el FMI.

Dados estos “altos riesgos”, la institución pide a los países que elaboren planes de contingencia a medio plazo que les permitan tomar medidas fiscales para afrontar un choque severo, sobre todo porque el margen de maniobra para responder con política monetaria “ha disminuido”.

“No pedimos que estos planes se saquen del cajón, pero es importante que si son necesarios, se hagan en un contexto a medio plazo, de modo que no generen cuestiones sobre la sostenibilidad a medio plazo de las metas fiscales”, dijo Thomsen.

Al margen de estos planes, el FMI recomienda que, desde el punto de vista fiscal, aquellos países con espacio presupuestario, como Alemania y Holanda, tomen medidas que potencien el crecimiento, mientras que llama a los que tienen altos niveles de deuda a que sigan consolidando sus finanzas.

Por último, llama a “reinvigorar” las reformas estructurales.

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