El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, pidió este sábado “no dar munición al canalla que momentáneamente está libre”, al día siguiente de la liberación del líder de la izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.

“Amantes de la libertad y del bien, somos mayoría. No podemos cometer errores. Sin norte ni mando, hasta la mejor tropa dispara para todas partes, inclusive contra los amigos. No den munición al canalla, que momentáneamente está libre, pero cargado de culpa”, tuiteó el mandatario derechista.

Bolsonaro se había abstenido hasta ahora de comentar la decisión de la corte suprema que el viernes posibilitó la liberación de Lula de la cárcel de Curitiba (sur), donde purgaba desde abril de 2018 una pena de 8 años y 10 meses de reclusión por corrupción pasiva y lavado de dinero. Durante la jornada, este adepto de las redes sociales se había limitado a mostrar realizaciones de su gobierno, dejando en manos de sus hijos la tarea de descargar su indignación contra la corte suprema.

El diputado brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente, también criticó este sábado la decisión que permitió la excarcelación del ex mandatario y afirmó que “Brasil no aguanta más” la “impunidad”. “Es un día muy triste para quien trabaja, para quien es honesto”, escribió el parlamentario en su cuenta de Twitter, en la que censuró que Lula se haya reunido la noche del viernes con su exministro José Dirceu, quien también acababa de recuperar la libertad.

“Además de Lula, Dirceu y otros bandidos, miles de criminales serán sueltos en el país, para que usted quede a merced de sus actos malignos”, sostuvo el hijo de Bolsonaro.

El hijo de Bolsonaro anticipó que, como parlamentario, trabajará ahora en favor de alterar la Constitución, de modo de establecer que un condenado en segunda instancia empiece a cumplir su pena de forma inmediata. “Hay varias propuestas y vamos a trabajar para aprobarlas lo más rápido posible, para ver si conseguimos evitar la salida de bandidos de la prisión”, afirmó.

Luiz Inácio Lula da Silva, ex presidente de Brasil, dejó la prisión este viernes después de 1 año y 7 meses encarcelado en la sureña ciudad de Curitiba beneficiado por un fallo de la Suprema Corte brasileña, que consideró inconstitucional la prisión de una persona condenada solo en segunda instancia, como es el caso de Lula.

Con un ajustado resultado de 6 votos a 5, el máximo tribunal concluyó el jueves un complejo juicio y alteró una jurisprudencia de 2016 -que permitía el ingreso a la cárcel de un condenado en segunda instancia- al determinar que una pena de prisión solo podrá ejecutarse cuando acabe todo el proceso de apelaciones.

Tras conocer el dictamen de la corte, que podría beneficiar a unos 5.000 presos, los abogados de Lula (2003-2010) solicitaron su inmediata excarcelación y el expresidente, de 74 años, finalmente dejó la cárcel entre gran expectación mediática.

Apenas salió de la cárcel, Lula anunció que recorrería Brasil y que se empeñaría en “demostrar que este país puede ser mucho mejor si tuviera un presidente que no mienta tanto en Twitter como Bolsonaro”.

Lula realizará un mitin este sábado por la tarde en el Sindicato de los Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo (afueras de Sao Paulo), cuna de su carrera política y lugar en el cual se entregó a la policía el 7 de abril de 2018 para empezar a purgar su pena de prisión.

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