“Tiene los genes guerreros de su padre”. Lo que de forma coloquial atribuimos a esas personas impulsivas y temperamentales -un rasgo del carácter socialmente aceptado sobre todo cuando se trata de hombres-, en el lenguaje científico no tiene nada de admirable.

Para la ciencia, “genes guerreros” es la forma corta -y algo eufemística- para describir la mutación de dos genes cuya deficiencia se cree que produce un trastorno en la conducta que se manifiesta, sobre todo, en actitudes violentas.

Esto ha quedado de manifiesto en las llamadas “marchas pacíficas” que han tenido lugar en Chile durante este estallido social. “Son los menos” los que provocan los incidentes, disturbios, saqueos y vandalismo, ha dicho la prensa.

Dentro de esos “menos” están precisamente los que llevan los llamados genes guerreros

Cómo saber si una persona forma parte del 20% que porta esta mutación o si lo suyo es solo actitud.

Los genes

A pesar de haber docenas de genes asociados a conductas violentas, hay dos que están especialmente relacionados con la agresividad. Se trata del gen CDH13, cuya superficie está formada la cadherina y el MAO en su variante MAO-A, formado principalmente por monoamino dioxidasa, según un estudio publicado recientemente por la revista Molecular Psychiatry.

Mientras que el gen CDH13 contribuye al desarrollo de las conexiones neuronales del cerebro y está asociado al Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el gen MAO se encarga de metabolizar la dopamina, sustancia relacionada con las emociones fuertes tales como el amor o la violencia.

Por qué heredamos estos trastornos

Estos genes por sí solos no son los responsables de lo violentos que podamos ser, ya que se encuentran en el ADN de todos los seres humanos. En el caso del MAO, es su deficiencia la que genera un trastorno genérico poco habitual que ocurre casi exclusivamente en hombres.

Según el Genetic Home Reference, esta condición se hereda por el patrón recesivo del cromosoma X, que es uno de los dos cromosomas sexuales que poseemos los seres humanos. En los hombres (que solo tienen un cromosoma X), basta con tener una copia alterada del gen en cada célula ya es suficiente para causar la condición. En las mujeres (que tienen dos cromosomas X), tendría que suceder una mutación en ambas copias del gen para que este trastorno fuese reflejado.

Proceso de herencia recesiva ligada al cromosoma X

Proceso de herencia recesiva ligada al cromosoma X (Fuente: Genetic Home Reference)

Una de las principales características de la herencia ligada al cromosoma X es que los padres no pueden pasar rasgos ligados al X a sus hijos, no hay transmisión de varón a varón posible, así que solo se puede heredar de madres a hijos. Heredar características de esta forma recibe el nombre de herencia recesiva ligada al cromosoma X.

Por la improbabilidad de que las mujeres se vean afectadas por dos copias alteradas de estos genes, los hombres, que solo poseen una de las copias por lo que una única alteración genética es necesaria, se ven afectados por herencias recesivas del cromosoma X mucho más a menudo que las mujeres.

Características de las personas que los tienen

Como las consecuencias de estas deficiencias se pueden detectar desde la niñez, el análisis en niños es más habitual. La mayoría de niños con esta deficiencia son menos capaces de controlar sus impulsos, presentando brotes de agresividad o de violencia.

Además, los individuos afectados pueden mostrar trazos de otros desordenes de comportamiento como síndrome de Asperger o el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. Estas características pueden incluir conductas obsesivas, dificultades a la hora de establecer amistades y problemas a la hora de prestar atención.

Posición cromosómica del gen CDH13 (cadena superior) y del gen MAO (inferior)

Posición cromosómica del gen CDH13 (cadena superior) y del gen MAO (inferior) (Fuente: Genetic Home Reference)

Problemas de sueño como pueden ser dificultades para conciliar el sueño por las noches o pesadillas también son efectos secundarios de la deficiencia del gen MOA.

Algunas personas con este tipo de deficiencia también pueden tener problemas de enrojecimientos en la piel, sudoración excesiva, dolores de cabeza o diarrea, según Sinc Jari Tiihonen, profesor del departamento de Neurociencia de la institución sueca y principal autor del estudio.

Más del 20% de los individuos del mundo son portadores de mutaciones de bajo riesgo de estos genes. “Aunque poseer una combinación de alto riesgo aumenta en 13 veces el peligro de desarrollar comportamientos violentos, la gran mayoría de los individuos que lo poseen no llegan a manifestarlo”, comenta Tiihonen.

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