«Quiero hablar de mi experiencia, una experiencia muy dura para mí como madre que sentí al ver una imagen en la televisión de mi hija que se estaba quemando«, comenta emocionada en un video Margot Torres Calixto, madre de la cabo segundo María José Hernández Torres, una de las dos carabineras que fue quemada por una bomba molotov durante los disturbios que se realizaron en Plaza Italia en la tarde de este lunes.

El hecho ocurrió la tarde de este lunes cuando un encapuchado arrojó el artefacto explosivo a un grupo de efectivos de Fuerzas Especiales que estaban apostados cerca de la salida de Metro Baquedano. La molotov dio de lleno en dos carabineras que terminaron con quemaduras faciales y cervicales graves, incluso una de ellas terminó con sus vías respiratorias comprometidas.

Se trata de la cabo 2° María José Hernández Torres (25) y la carabinera Abigail Catalina Aburto Cárdenas (20), quienes pertenecen a la 28 Comisaría de Fuerzas Especiales, ubicada en la comuna de Santiago. Ambas provienen de la Región de Los Lagos, mientras Aburto Cárdenas es oriunda de Osorno, Hernández Torres nació y creció en Maullín, localidades que están separadas por solo 175,2 kilómetros una distancia mucho menor a los 928,9 kms. que separan a la X Región de Santiago, lugar en el que ambas carabineras hoy cumplen funciones.

Es por este motivo, que desde la Intendencia de Los Lagos explicaron que el intendente Harry Jürgensen ha estado monitoreando la situación y se pondrá en contacto con las familias de las suboficiales en cuanto regresen a la región.

Y fue justamente desde el sur del país desde donde viajó Margot Torres Calixto para ver el estado de su hija, quien todos los días llamaba por teléfono a su casa para decirle que se encontraba bien. «Todos los días escuchaba a mi hija, ella me llamaba en la mañana y en la tarde cuando llegaba, esa era mi tranquilidad, pero ya en la tarde (del lunes) fue diferente, el ver una imagen me queda en mi cabeza, de ver a mi hija ardiendo, yo pienso que ni siquiera a un animalito, un ser humano, un animal, sería capaz de tirarle fuego para quemarlo porque no estaría en mi corazón de hacerlo«, cuenta la madre de la cabo 2° en el video que fue difundido por Carabineros.

Es que el sueño de niña de Hernández Torres fue ser carabinera, un sueño que cumplió luego de terminar cuarto medio en el Liceo Punta Rieles ubicado en Los Muermos, una localidad que está 104,4 kilómetros de Maullín, y de realizar el servicio militar en Coyhaique. De hecho, la cabo 2° -quien en sus tiempos libres practica ciclismo de alta montaña-, ingresó a la institución a principios de junio de 2014 y tres años después, en julio de 2017, se integró a las filas de Fuerzas Especiales.

Abigail Aburto Cárdenas lleva menos tiempo en la institución, la joven de 20 años ingresó a Carabineros el 6 de julio de 2018 y el 16 de junio de este año se integró a la 28 comisaría de Fuerzas Especiales. Sin embargo, la relación de Aburto Cárdenas con la institución viene en la sangre, porque su padre es un suboficial retirado.

Según comentan desde Carabineros, las jóvenes de Fuerzas Especiales se encuentran con apoyo psicológico y psiquiátrico. Dicen que ambas se encuentran un «poco deprimidas» por la situación que vivieron y que su principal preocupación es que no le queden marcas de las quemaduras en sus caras y no poder estar ayudando a sus compañeros.

Algo que también ha servido en su recuperación ha sido las diferentes muestras de apoyo que han recibido en el Hospital de Carabineros, no solamente por parte de los mismos miembros de la institución sino que de diferentes actores. Ayer en la mañana, un grupo de diputados de Renovación Nacional las visitó para entregarles su respaldo y darles a conocer una agenda para endurecer las sanciones contra aquellos que agredan a carabineros. Tras la reunión, el congresista Diego Schalper comentó que la cabo 2° le dijo que lo que más le dolía era «no poder estar con mis compañeros en la calle«.

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