Es cerca del mediodía en el parque Bicentenario de Cerrillos y por allí pasean muy pocas personas. Solo se ven jardineros, pero también pasa uno que otro hombre trotando, un par de jóvenes en bicicleta y una pareja paseando a sus perros.

Entre el 2 y 13 de diciembre la organización de la cumbre de cambio climático más importante del mundo esperaba que a este parque concurrieran más de 20 mil personas. Pero tras la decisión del Presidente Sebastián Piñera, de cancelar el evento, el 30 de octubre pasado, todos los preparativos quedaron en un punto muerto.

Los 300 mil metros cuadrados donde se realizaría la COP25 se encuentran a medio terminar: las decenas de carpas instaladas donde iba a funcionar la Zona Azul -lugar destinado al desarrollo de las negociaciones- quedaron a medio armar una al lado de la otra.

También está en el lugar la escultura del artista chileno Fernando Prats, llamada Su Vertical nos Retiene, que ganó un concurso del MOP y fue instalada para este evento.

Además, entre las carpas  está el que iba a ser el pabellón de Chile, revestido en madera, donde se mostrarían iniciativas locales que buscaban enfrentar el cambio climático.

Se ha informado que las obras de paisajimo se terminarán y se entregarán en la misma fecha prevista, la cual incluía la plantación de alrededor de mil árboles y 20 mil plantas, de los cuales aún faltan algunos sistemas de riego y lugares de forestación.

Arturo Aguirre, el alcalde de la comuna, dijo que es lamentable la suspensión del evento. Afirmó que incluso afectó a los vecinos, quienes ya se había capacitado, mediante un convenio con la Universidad de Santiago en temáticas relacionadas al calentamiento global.

La decisión golpeó a su vez a emprendedores y artesanos cerrillanos, que pensaban vender sus productos en el desarrollo de la cumbre.

“Para nosotros es lamentable y es lamentable para Chile porque se pierde la oportunidad de hablar del tema medioambiental. En las calles de Chile, en las manifestaciones, están presentes estas demandas: las zonas de sacrificio, los lagos y ríos contaminados, la privatización del agua y la deforestación de los bosques. Urge abordar el tema y esta cumbre iba a dar esa posibilidad”, añadió.