La lucha contra el cáncer podría haber dado un paso de gigante. Un grupo de investigadores liderado por el doctor Yumang Fong, del centro de investigaciones oncológicas City of Hope de Los Ángeles, ha probado con éxito en laboratorio la efectividad de un virus —diseñado a partir de la viruela de la vaca— que ha mostrado ser capaz de eliminar todos los tipos de células tumorales conocidas hasta la fecha.

El tratamiento CF33, desarrollado por la empresa australiana de biotecnología Imugene, ha demostrado su capacidad para reducir los tumores en ratones, pero no empezará a probarse en humanos con cáncer de mama, pulmón, vejiga, gástrico e intestinal hasta principios de 2020. Esta será la fase determinante, el llamado ‘Valle de la Muerte’ de la ciencia como forma de aludir al período en el que muere la gran mayoría de ideas experimentadas en las placas de Petri.

El profesor Fong alberga grandes esperanzas a tenor de los últimos precedentes. Pone como ejemplo el reciente uso experimental de inmunoterapia contra el cáncer cerebral a partir del virus del resfriado común. Este hallazgo tiene más de un siglo, pero mientras que en su momento los médicos no pudieron determinar si el virus estaba matando al cáncer o si la infección despertaba a las defensas, ahora es posible modificarlo para hacer enfermar selectivamente a las células tumorales.

Bajo la misma lógica, una forma modificada del virus del herpes o herpes labial llamada Imlygic o T-Vec se está utilizando para tratar el melanoma. Esta cepa ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a reconocer y destruir tumores, al tiempo que encuentra otras células de melanoma en todo el cuerpo hasta acabar con ellas.

Las primeras investigaciones fracasaron porque los virus eran demasiado tóxicos, pero Fong los ha mezclado con uno que resulta inofensivo

“Hubo evidencia de que los virus podían matar el cáncer desde principios de 1900, cuando las personas vacunadas contra la rabia veían su enfermedad remitir”, asegura Fong. No obstante, estas primeras aproximaciones fracasaron porque los virus utilizados eran demasiado peligrosos o bien sólo podían atacar a células específicas como la piel o el tejido hepático. “El problema era que si hacía que el virus fuera lo suficientemente tóxico como para matar el cáncer, le preocupaba que también matara al hombre”.

Sabiendo que la viruela bovina es inofensiva para los humanos, Fong ha mezclado este con otros virus que, según las pruebas, pueden matar el cáncer. Con este microorganismo a medida espera ser capaz de atacar directamente a los tumores, para después alertar al sistema inmunitario de que hay células cancerosas, impulsándolo a buscar y matar cualquier enfermedad.

Prudencia sobre sus efectos en humanos

La jefa del Consejo de Cáncer de Australia, país que probará los efectos de este innovador remedio, es prudente y recuerda que aún debe superar muchas barreras antes de demostrar que funciona en humanos. “Cuando se pruebe en personas, veremos si el sistema inmunitario monta una defensa contra el virus y lo elimina antes de que llegue al cáncer o bien si podría haber efectos secundarios inesperados”, explica al diario ‘News’.

“Las células cancerosas son muy inteligentes, son verdaderos darwinianos que mutan para sobrevivir y existe la posibilidad de que evolucionen para volverse resistentes al virus como lo hacen ahora para volverse resistentes a la quimioterapia y la inmunoterapia”, matizó. En cualquier caso, no tiene dudas de que vale la pena probar el nuevo tratamiento para comprobar si es posible aumentar al arsenal existente contra el cáncer.

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