En éstos días, hemos visto que el  tema previsional se ha tomado la agenda del país. Sin embargo, las noticias no son muy alentadoras, porque digo esto, porque en un año electoral se ofrecen muchas cosas, se prometen otras tantas y por la premura del poco tiempo que falta para las elecciones, se cometen errores que pueden perjudicar a próximos pensionados y también a futuras generaciones.

 

El 5% que el empleador, por obligación, deberá aportar al afiliado para mejorar su futura pensión, hoy resulta que no es tal, que ya se rebajó a sólo un 3% que irá obligatoriamente, a una entidad estatal, sin que usted pueda elegir si le agrada la idea que el Estado sea quién invierta y en que empresas ese aporte adicional. Me acuerdo de una frase que dijo un ex Presidente del Banco Estado, quien señaló que “Si ya el Estado maneja nuestros impuestos, por nungún motivo debiera hacerse cargo de nuestros ahorros previsionales”.

 

Si las AFPs cobran comisión, del sueldo imponible de cada trabajador afiliado, la entidad estatal, cobrará otra comisión más, por lo mismo, todos pagarán una segunda comisión por la administración de ese 3% de cotización . Es preocupante que en vez de disminuir la comisión que cobran las AFPs , las personas tengan que pagar otra adicional. Lamentablemente el 2% restante, será un nuevo Impuesto al trabajo, que según expertos, lo pagará, como siempre,  la clase media, que ya está cansada que tenga que financiar con más impuestos a los mayores más vulnerables, que para eso se paga impuestos generales y es obligación del Estado distribuir en forma eficiente esos recursos.

 

La OCDE (Organización Cooperación Desarrollo Económico) señala que “Matemáticamente un 3% no puede aumentar en un 50% lo que obtienes con el 10%” está indicando que lo que se promete, simplemente no da. A veces el titular suena muy bonito, pero no hay que confundirse, éste aumento será para varias décadas más.

 

Cuando no se llega a un consenso entre el Gobierno y sus propios políticos, tampoco entre la oposición, menos entre los que defienden las AFPs, tampoco entre quienes integraron la Comisión Bravo, los Empresarios, la Coordinadora NO+AFP y los afiliados, quiere decir que estamos en el peor de los mundos. Este tema, tan importante para todas las personas, en que se llamó a “conversar”, y se toman decisiones, sin acuerdos transversales, más aun en período de campaña presidencial, no se puede tratar con sesgos políticos ya que afectará a muchas generaciones. Las personas quieren tener libertad para  decidir quién le administrará  ese rebajado 3% de cotización adicional, y que no le impongan una entidad estatal, con la incertidumbre y poca credibilidad que gozan muchas instituciones públicas, por todos conocidas.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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