Eran cerca de las 17 horas de ayer y varios parlamentarios que estaban en el exCongreso comenzaron a acusar una filtración. Un documento llamado “Propuesta de Acuerdo para una ruta Constituyente”, con letras en negro y rojo, había llegado a varios celulares, vía WhatsApp, algo que provocó el enojo de varios en la oposición. Según dicen algunos de los que fueron parte del acuerdo ayer, ese documento había sido redactado, minutos antes, por el diputado Miguel Crispi (RD), quien había sido elegido por la oposición como redactor desde ese sector.

Los partidos de oposición habían designado al parlamentario del Frente Amplio durante la tarde luego de que, en una reunión privada, comenzaran a hablar de los detalles. Ya varios apuraban con “sentarse a redactar”. Ahí, el diputado de RD señaló que su partido ya tenía algo adelantado, que tenía un documento en su computador, y que él podía ayudar a escribir. Fue ahí cuando fue ungido como escribano.

A eso de las 19:40, por su parte, el oficialismo comenzó a hablar, internamente, de un acuerdo. La redacción inicial de éste comenzó con el senador RN Andrés Allamand tecleando en un computador, acompañado por la senadora de la UDI, Ena Von Baer. A ellos se sumaron los diputados de la UDI Jaime Bellolio, Juan Antonio Coloma y Javier Macaya y por Evópoli, Francisco Undurraga, entre otros. Según presentes, en un momento todo se desordenó -parlamentarios entraban y salían de la oficina del senador RN Francisco Chahuán, donde se habían reunido- y Von Baer tomó posesión del texto. “La alemana se hace cargo”, dijeron algunos personeros cuando la senadora comenzó a escribir. Terminó siendo la redactora desde el oficialismo.

Ese primer acuerdo dentro de Chile Vamos fue redactado en el computador de Von Baer e impreso desde el computador de Chahuán. Se lo enviaron por mano a Crispi. Desde esa hora -las 19.40- hasta las 2.08 de la mañana -momento exacto en que se actualizó el documento que contuvo el acuerdo final-, pasaron cuatro versiones del mismo, de lado a lado.

Fue así como en tres momentos cruciales para el acuerdo -en la oficina del senador UDI Juan Antonio Coloma, del RN Juan Castro y, finalmente, del vicepresidente del Senado Alfonso de Urreti (PS)-, Crispi y Von Baer trabajaron juntos para dar con el tono y la precisión de los 12 puntos que se detallaron en el documento.

Luego de recibir el documento, el diputado de RD empezó a trabajar en el texto con la oposición. El grupo comenzó a adicionar y a tachar cosas en rojo para destacar lo que estaban en desacuerdo.

Según varias versiones, los redactores iban enviándose las propuestas vía mail. Sin embargo, por la filtración de la tarde, Crispi habría dicho que mejor era traspasarse los documentos en un pendrive, algo que se hizo ya en la noche.

El oficialismo recibió de vuelta el texto de la oposición más cerca de la medianoche. Entonces los principales reparos en la derecha tenían que ver con los quórums y el plebiscito de entrada, que finalmente se acordó. En la oficina del senador RN Juan Castro se reunió, entonces, gran parte de los parlamentarios que estaban en el lugar. Ahí estaban todos los presidentes de partido, mientras el senador PPD Felipe Harboe intentaba dirigir y ordenar a la oposición. La respuesta de Chile Vamos llegó a manos de la oposición poco antes de la 1 de la mañana.

Ahí hubo bastante espera. La oposición tenía serias dudas con los quórums de 2/3 que estaban pidiendo en el oficialismo y pasadas la 1 de la mañana, tuvieron que sentarse tanto Von Baer como Crispi, en la oficina del senador de Urresti, cada uno con su computador, a trabajar en el que terminaría siendo el acuerdo final. Sentados uno al lado del otro, iban relatando las diferencias y los acuerdos. En ese momento las principales divergencias seguían estando en el quórum de 2/3 necesario para aprobar los capítulos de la nueva Constitución y en el que se requería para las votaciones de la comisión técnica que elaborará los aspectos básicos del proceso.

Ya cuando se acercaban las 2 de la mañana, ambos parlamentarios revisaron el texto completo de nuevo y su ortografías. Se mandó a imprimir. Pero hubo un problema: la impresión salió con dos colores y se encontraron nuevos errores de redacción. Se imprimió de nuevo, lo corcheteó Von Baer y lo puso a disposición para la firma de los presidentes de partido.

El documento del acuerdo, el original, que está firmado en lápiz azul por todos los presidentes de partido -salvo Mario Desbordes (RN), que lo hizo con lápiz verde-, está hoy, según cuentan, en la oficina del Presidente del Senado, Jaime Quintana (PPD). Su copia digital está en el computador personal de Von Baer.

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