Entre enero y septiembre de este año, la llegada de turistas extranjeros a Chile había bajado 19,5%. Y es que la menor llegada de argentinos, el principal grupo que viaja al país, impactó el balance global de visitantes hasta entonces.

Sin embargo, la mayor cantidad de viajeros provenientes de otros mercados, principalmente estadounidenses, y con la ayuda de grandes eventos que se desarrollarían en el país como la Apec y la COP25, permitía al rubro proyectar una mejora en el último trimestre, contener la fuerte caída en el arribo de transandinos y cerrar el año con una disminución en el total de turistas de 19,6%.

Pero los hechos ocurridos tras el estallido social el 18 de octubre cambiaron todos los pronósticos tanto para este año como para el siguiente. Ante los efectos de la contingencia que se ha registrado estas últimas cuatro semanas, la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) espera que el año cierre con una caída de un 28% en la llegada de turistas extranjeros, cifra que estaría en torno a 4,1 millones de visitantes, dado el nivel de cancelaciones y postergaciones que han tenido los servicios turísticos del país.

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