Nuestro país está pasando por una situación muy difícil, de la cual nadie puede permanecer ajeno a ello, en todos los ámbitos, Sin embargo, una de las materias que más aflige a nuestros adultos mayores, sigue siendo en materia previsional, las paupérrimas pensiones después de trabajar toda una vida.

El sentir impotencia, rabia, y ver como se ha acrecentado o mejor dicho como se ha aumentado la brecha de la desigualdad es algo que ha provocado un rechazo a tal extremo, que simplemente explotó y las injusticias se han hecho evidentes en las marchas y protestas pacíficas. Sin embargo, los desadaptados y delincuentes han sacado lo peor del ser humano, provocando un daño enorme, destruyendo, entre otros, el metro que es una de las pocas entidades en que se unían personas sin distinción de clase alguna.

Dicho lo anterior, Metro, el medio de transporte más anhelado por los sectores más vulnerables y de clase media, ha sido destruido, afectando a los más pobres y principalmente a los pensionados, que al menos, tenían una rebaja significativa y que han tenido que pagar tarifa completa en otro medio de transporte. Los pensionados nuevamente afectados por delincuentes que no les importan los abuelos y los castigan cuando el foco no es empobrecerlos más sino defenderlos de los abusos de altos precios del transporte, de remedios, de alzas periódicas, y con pensiones miserables.

Hoy la gente se cansó de tanto abuso, es el momento de analizar, en el tema previsional, los parámetros con que se calculan las pensiones. Nuestro país está viviendo desde hace semanas, una situación anormal, y las grandes entidades funcionan  como si nada hubiere ocurrido, sin embargo, esa impotencia de muchos de haber perdido el trabajo, de ver quemado su fuente laboral, de no tener ingresos para financiar los gastos mínimos de su familia, y que tienen los fondos previsionales sin poder acceder a ellos, es de toda lógica, bajar los requisitos que cada vez van en aumento, para poder pensionarse anticipadamente con ese dinero acumulado por años en una AFP.

La cesantía ha aumentado drásticamente, no hay inversiones por la inseguridad actual, no es justo que las entidades sigan ganando a costa de la pobreza de muchos, es urgente que se aumenten las pensiones a los más vulnerables pero también a la clase media, que no siempre recibe ayuda del estado, y que ya no cree en las promesas de los políticos, que sólo se acuerdan de las personas en épocas de campañas, y se les olvida que viven a nuestras expensas con sueldos millonarios y no se ponen en el cuero de quien sólo subsiste con un sueldo mínimo.

Las pensiones debe ser materia prioritaria, después de casi 40 años, de un sistema que nos prometieron mejores pensiones y que hoy sólo se pide hacer uso de ese dinero que con tanto esfuerzo se ha ido acumulando y hoy se requiere con suma urgencia, bajar los requisitos para poder tener una pensión anticipada para afrontar las vicisitudes que vive nuestro país y que no se puede negar el acceder a esos ahorros obligatorios en el momento en que se requiere, al menos, como una pensión anticipada.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

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