Desde el inicio de la guerra comercial, han sido varios los motivos que han dificultado la negociación entre Estados Unidos y China: el alto déficit comercial, el robo de propiedad intelectual, las transferencias forzadas de tecnología o Huawei son algunos de los ejemplos. Ahora, parece sumarse otro, pues desde el Gobierno de Donald Trump indican que, si hay una represión violenta con las protestas de Hong Kong, será difícil un pacto.

Así lo afirmó ayer el vicepresidente Mike Pence, quien dejó claro que “será muy difícil para nosotros llegar a un acuerdo con China si hay violencia o si ese asunto no se trata de manera adecuada y humana”, indicó en una entrevista, en la que apuntó que aunque se ha avanzado en las negociaciones, su gobierno mantiene una “posición firme” hacia el país asiático.

Estas declaraciones se dieron después de un nuevo día de enfrentamientos entre los manifestantes prodemocracia de Hong Kong y la policía, que derivaron en decenas de heridos.

La tensión de ayer, además, tuvo que ver con las críticas del parlamento chino al protestar por la decisión de la justicia de Hong Kong de retirar la prohibición de llevar máscara durante las protestas, que fue decretado en octubre.

Estados Unidos y China están en estos momentos manteniendo los contactos para avanzar en las negociaciones que les permita firmar la ‘fase uno’ del acuerdo, a pesar de que todavía no hay una fecha definida para la cumbre entre los mandatarios, Donald Trump y Xi Jinping.

No obstante, ayer el presidente estadounidense volvió a generar incertidumbre al amenazar a China de que si no se alcanza un pacto, incrementará los aranceles. “Si no logramos un acuerdo con China, simplemente subiré los aranceles aún más. China va a tener que hacer un acuerdo que me guste. Si no, ya está”, apuntó Trump ayer.

Esto supone un nuevo golpe frente al supuesto acuerdo que se había alcanzado recientemente par ir retirando los aranceles de forma progresiva, el cual fue anunciado por el gobierno chino pero que fue desmentido por Trump. “A ellos les gustaría dar marcha atrás, no hemos acordado nada. A China le gustaría hacer algo así como una marcha atrás, no una revocación completa porque saben que eso yo no lo haría”, dijo recientemente.

PACTO CON JAPÓN

La Cámara Baja en el Congreso de Japón aprobó ayer el acuerdo comercial que alcanzaron con Estados Unidos meses atrás, el cual tiene el objetivo de frenar los aranceles a la isla asiática con los que Donald Trump amenazó. Sin embargo, entre los expertos aún existe la inquietud de que EE. UU. pueda implementar impuestos a sus exportaciones.

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