Tras una serie de reuniones entre el jefe de Gabinete saliente, Marcos Peña, y su par electo, Santiago Cafiero, se resolvió que la ceremonia de cambio de mando se realizará en el Congreso, como había solicitado el mandatario electo, Alberto Fernández.

La disputa sobre el recinto que acogerá el evento que se llevará a cabo el próximo 10 de diciembre, concluyó en buenos términos debido al compromiso de ambas parte de lograr una transición “en un clima de paz y tranquilidad”.

De acuerdo al diario transandino, La Nación, las delegaciones extranjeras invitadas serán recibidas en la Cancillería y se espera la presencia del expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La intención de Macri era realizar el traspasó de mando en la Casa Rosada, al igual que otros presidentes como Raúl Alfonsín (1983-1989), Carlos Memen (1989-1999) y Fernando de la Rúa (1999-2001). Pero, Fernández buscaba continuar con el estilo de sus antecesores y cercanos, Néstor y Cristina Kirchner.

La disputa entre la Casa Rosada y el Congreso

En 2015, tras las elecciones donde Mauricio Macri salió electo la saliente administración de Cristina Fernández buscaba que el traspaso de mando se hiciera en el Congreso, mientras que el mandatario electo quería que fue en la sede del Ejecutivo, la Casa Rosada.

Sin embargo, Fernández de Kirchner se negaba a que fuera en dicho recinto e incluso su equipo aseguró que ya había enviado las invitaciones correspondientes a las diversas delegaciones extranjeros que serían parte de la ceremonia.

Finalmente el cambio de mando se concretó en la sede del Congreso cerca del mediodía.

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