En medio de la crisis social y política que atraviesa Bolivia, Arturo Murillo, ministro del Gobierno interino, reveló este miércoles un audio en el que Evo Morales, desde el exilio en México, organiza el bloqueo a La Paz.

“Fue hace tres días esta llamada, las circunstancias no las sé, son sistemas de inteligencia que no puedo revelar, tengo que proteger mis fuentes”, indicó el ministro de Gobierno.

En la conversación, el ex presidente boliviano explica al dirigente campesino, identificado como Faustino Yucra Yarwui, cómo realizar el cerco sobre la capital del país.

“Hermano, que no entre comida a las ciudades. Vamos a bloquear, cerco de verdad. Son las mismas de cuando me han expulsado del Congreso el 2002. Tal vez ocupé el mismo terreno, lo mínimo Cochabamba y La Paz. Bloquearon, y ahora me expulsan de Bolivia y hay bloqueo hasta ganar, hermano”, le dice Evo a Yucra.

“Dividan el sindicato en cuatro o cinco grupos, así es para mucho tiempo. Si uno se concentra, se cansa, la gente abandona, pero si son grupos, grupos, se turnan, vamos a aguantar el bloqueo (…) Si la Asamblea rechaza mi renuncia, voy a intentar como sea volver, aunque me detengan”, agrega el líder del Movimiento al Socialismo (MAS).

Tras conocerse el contenido de esta conversación, Murillo aseguró que el ex presidente boliviano incurre en delitos de lesa humanidad y “terrorismo”, motivo por el cual el actual gobierno de Jeanine Áñez realizará una demanda internacional contra el ex mandatario.

Mientras tanto, durante una entrevista con el periódico neoyorquino The Wall Street Journal, Evo Morales propuso volver a La Paz para terminar su mandato, que culminaría el 22 de enero del 2020, a cambio de no presentarse como candidato presidencial en las nuevas elecciones del país.

“La rotunda demanda de la gente movilizada es que la dictadura debería renunciar (…) Eso significa que terminamos nuestro mandato y, a cambio, no seremos candidatos [en las próximas elecciones]. Si se trata de paz, entonces no se pierden más vidas, no hay problema, renuncio [a la candidatura]”, aseguró el ex jefe de Estado.

Morales dijo, además, que su presencia en Bolivia “pacificaría” la situación. Como consecuencia de los conflictos desatados desde las elecciones del 20 de octubre, en Bolivia se registran más de 27 muertos.

La crisis se desató tras las elecciones presidenciales, en las que Evo Morales proclamó su victoria pero la oposición denunció un “fraude gigantesco”. La Organización de Estados Americanos (OEA) hizo una auditoría del proceso electoral en la que halló “irregularidades”.

Morales dimitió el pasado 10 de noviembre y huyó a México. Áñez, segunda vicepresidenta del Senado, se proclamó presidenta interina para llenar el vacío de poder dejado por el antiguo mandatario y la renuncia de otros altos cargos.

Ni Morales ni sus seguidores reconocen a Áñez porque consideran que su estancia en el Palacio Quemado es fruto de un “golpe de Estado”. Ella, por su parte, ha aseverado que solo estará en el cargo el tiempo necesario para convocar nuevas elecciones.

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