Los memes no tienen piedad con Maradona. Cuando en marzo pasado el abogado del Pelusa confirmó que reconocería a tres nuevos hijos en Cuba, internet se pobló de bromas con buena puntería. “Si naciste entre 1980 y 2013 y tenés dudas, llamanos… podés ser hijo de Maradona”, se leía en un sarcástico anuncio que recorrió las redes sociales. Los vástagos caribeños, de dos mujeres diferentes, elevaron a ocho la descendencia reconocida de Diego. Cuentan los periodistas porteños de farándula que ese fue el punto de inflexión en que Dalma y Gianinna, las hijas de su matrimonio con Claudia Villafañe, dijeron basta, aunque aparentemente la menor se lo tomó con humor. “Faltarían 3 para el equipo de 11”, escribió entonces Gianinna en Instagram.

A este ritmo, pronto podrá armar una plantilla completa con reservas. Al menos dos casos más dan vueltas por juzgados y los rumores de otras paternidades son constantes. En los programas rosas se insiste en que quienes durante muchos años fueron sus únicas hijas legítimas estarían intranquilas porque la herencia del astro se diluye con cada nuevo descendiente, a pesar de que lo que hacen públicamente es preocuparse por la salud física y mental de su padre. No obstante, acaba de amenazar con desheredarlas –a ellas y al resto– y donar todos sus bienes.

No se sabe a cuánto asciende la fortuna

Maradona ha amenazado con desheredar a todos sus hijos y donar todos su bienes

Varias veces arruinado material y anímicamente, no se sabe exactamente a cuánto asciende su fortuna, pero ahora acumula lujosos regalos y millonarios honorarios de sus recientes experiencias como técnico y directivo en lugares tan opacos como los Emiratos Árabes, Bielorrusia y la mexicana Sinaloa, además de recibir derechos por la explotación de su imagen. Desde hace muy poco, Diego entrena al Gimnasia y Esgrima de La Plata.

La pelea de Maradona con sus hijas predilectas –lleva sus nombres tatuados en cada brazo– comenzó el 30 de octubre, cuando cumplió 59 años y lo festejó en casa con Gianinna, amigos y su pareja desde el 2013, Rocío Oliva, que en el 2014 denunció al Diez por golpearla, agresión que grabó en vídeo. Tras la fiesta, Gianinna, que no soporta a Oliva, publicó en Instagram frases inquietantes sobre su padre como “lo están matando por dentro sin que él se pueda dar cuenta”, “lo tenían empastillado, si no, imposible domar a la fiera” o “recen por él”.

La tensión familiar se venía larvando desde que en el 2015 el Pelusa denunció por estafa a Villafañe, acusándola de apropiarse de parte de su patrimonio. Se divorciaron oficialmente en el 2003 pero su ex siguió ayudándolo en sus negocios y en sus constantes recaídas por su adicción a las drogas, que le llevó a vivir en Cuba entre el 2000 y el 2005 para seguir un tratamiento de desintoxicación. Las chicas apoyan a la madre.

Varios días después de los mensajes de Gianinna, Maradona subió un vídeo a Instagram con el comentario: “Y sigo esperando que me devuelvan todo lo que es mío”. En la grabación insistía en que está “muy sano”. “No me estoy muriendo para nada”, afirmó. “No sé lo que habrá querido decir Gianinna”, dijo. “Mientras uno se va haciendo más viejo, se preocupan más por lo que dejas que por lo que estás haciendo; y yo les digo a todos: no les voy a dejar nada, que voy a donarlo, todo lo que corrí en mi vida lo voy a donar”, aseguró.

Como una parte legítima de la herencia corresponde a los hijos, la única manera de dejarles sin nada es donando su fortuna en vida o gastándosela toda. Los ocho hijos reconocidos –por el momento– son de seis mujeres distintas y tres nacionalidades: las argentinas Dalma, Gianinna, Jana y Diego Fernando; el italiano Diego jr.; y los cubanos Joana, Lu y Javielito.

En otro de los memes se veía a Maradona con ocho brazos, aunque pronto podría quedarse corto. “Maradona se estaría yendo a operar para ponerse seis brazos más y tatuarse los nombres de todos sus hijos”, decía la broma.

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