Ha pasado más de un mes desde que la sociedad chilena “estallara”. Marchas pacíficas con más de un millar de personas, hechos de violencia sin precedentes y una presión hacia la clase política pocas veces vista son, probablemente, los elementos que podrían englobar el complejo fenómeno que continúa en desarrollo.

Si nos detenemos en la arista política de la crisis, se palpa un descontento general. “Esto es sin partidos políticos”, se escucha seguido en las marchas y eso puede contribuir en la explicación de por qué se trata de un movimiento unido, pero sin líderes visibles.

La multiplicidad de las demandas han complicado la tarea para el Gobierno y, de paso, para el oficialismo y la oposición. Si bien el acuerdo por un nuevo proceso constituyente respondió a una demanda que se erigió como central, las movilizaciones continúan.

Durante el desarollo de ese fenómeno, son varias la figuras públicas cuya imagen se ha debilitado y se han transformado en blanco de críticas, especialmente a través de redes sociales. Sin embargo, esto no ocurre con todos.

Y el mejor ejemplo es Mario Desbordes, presidente de RN

“Creo que él es un muy buen comunicador, pone en palabras políticas temas de sentido común y ha tenido un rol bien positivo. Además, en términos de relatos, de cuñas o de frases es bastante mejor que el Presidente. Además, su propuesta es bastante razonable, mucho más abierto al cambio”.

– Mireya Dávila, académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile

“Ha sido capaz de extender puentes con la oposición tratando de mostrarse casi como si fuese Patricio Aylwin de este nuevo pacto social que se está incubando. No ha tenido miedo en distanciarse de la UDI, distanciarse del Gobierno, pero eso también tiene un costo estratégico que es entender que la UDI y el Gobierno en esta discusión es claramente oposición”.

– Mauricio Morales,  académico de la Universidad de Talca

“Mostró un liderazgo y es una futura carta presidencial que nadie se lo imaginaba. Y no sólo por el acuerdo, desde el día uno supo leer muy bien lo que estaba pasando en la sociedad y entendió que había que empezar a tender puentes con la oposición. Sin lugar a dudas él es un liderazgo que se ha visto fortalecido en esta pasada”.

/gap