La guerra comercial con China y la desaceleración económica mundial le siguen pasando factura a Estados Unidos: según el Departamento de Comercio, el crecimiento del Producto Interno Bruto en el tercer trimestre fue del 1,9%, menor al de los dos trimestres anteriores.

El mercado financiero ya daba por descontada una desaceleración, pero una mayor contracción en la inversión empresarial se compensó con una estabilidad en el gasto de los hogares e hizo que el impacto negativo de la actividad económica fuera menor a lo esperado por los analistas.

“El informe de hoy muestra que la economía continúa su crecimiento constante desafiando a los escépticos que hablan de una recesión”, dijo en Twitter el secretario de Comercio, Wilbur Ross.

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