La Agencia Espacial rusa Roscosmos anunció la detección de un asteroide hasta ahora desconocido que se está acercando a la Tierra y cuyo diámetro es comparable al del meteoro que explotó al entrar en la atmósfera sobre la ciudad rusa de Cheliábinsk en 2013, dejando 1.500 heridos y daños en casi 7.000 edificios.

El hallazgo se produjo el pasado 6 de noviembre mediante un complejo optoelectrónico situado en una zona rural de la provincia de Amur, en el Lejano Oriente ruso, durante unas labores programadas de observación como parte de un protocolo de monitoreo de situaciones de riesgo en las cercanías de nuestro planeta.

Según los análisis, el cuerpo celeste se encuentra en una órbita heliocéntrica —alrededor del Sol— y fue detectado durante su intervalo de mayor cercanía a la Tierra, a una distancia de su centro de 139.410 kilómetros. Se mueve con un período de traslación de 2,89 años y se estima que su diámetro oscila entre los 10 y 15 metros.

Una revisión en la base de datos de la Unión Astronómica Internacional corroboró que se trata de un nuevo asteroide sin observaciones previas y que “se está acercando periódicamente”. Además, el 8 de noviembre se obtuvieron también confirmaciones de su presencia desde los observatorios de Great Shefford (Reino Unido) y Westfield (EE.UU.).

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