En medio de este debate constitucional, Mario Waissbluth destaca un punto cada vez más relevante en la discusión -en una columna en la que plantea que la socialdemocracia es la única solución viable-, la eficiencia del Estado.

“Chile está hoy como el promedio de la OCDE estaba en 1965 y su trayectoria tributaria futura es inevitable, a medida que las clases medias más educadas vayan exigiendo más prestaciones de parte del Estado. Aumentar la carga tributaria conlleva un requisito sine qua non: modernizar el Estado y mejorar su eficiencia y transparencia, para administrar los recursos adicionales y dar garantías de que gastará esos recursos bien”.

Mientras, María Paz Arzola , de Libertad y Desarrollo, junto con destacar el costo social que ha causado el vandalismo, planteó que es importante no dejar de lado la preocupación por el crecimiento económico.

“En el periodo 2010-2013 en que el crecimiento promedió 5,3% anual, los ingresos per cápita del trabajo de las familias pertenecientes al decil más pobre del país aumentaron 42,5% (…) Esto sugiere que “la economía”, vía empleo y sueldos afecta el bienestar social y los niveles de equidad “.

Por eso, insiste que ante los sucesos recientes “necesitamos un compromiso decidido de los políticos con el crecimiento económico, lo que incluye responsabilidad fiscal y acciones tendientes a mejorar calidad y eficiencia del gasto público”.

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