El país anfitrión de la cumbre climática, España, criticó la “complicidad del silencio” de algunos países con la crisis ambiental mundial y dijo que la próxima reunión de la ONU no debe ser tratada como una “feria comercial”.

Con los incendios forestales de Estados Unidos y Australia, además de las inundaciones en Europa, todos ellos vinculados al cambio climático, la presión pública está aumentando sobre los gobiernos para que encuentren soluciones urgentes en la cumbre de las Naciones Unidas que se celebrará en Madrid del 2 al 13 de diciembre.

La ministra para la Transición Ecológica del Gobierno de España dijo a Reuters que los participantes deben combinar el entusiasmo con propuestas creíbles para implementar el Acuerdo de París en la reducción de emisiones suficientes como para limitar el aumento de la temperatura entre 1,5 y 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.

“Esto no se trata de una feria, de un escaparate para ver quién da más en cada momento, sino de consolidar lo que se está haciendo para hacer más”, dijo Teresa Ribera en su ministerio en Madrid.

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