Los opositores al régimen de Nicolás Maduro han denunciado que este mes se produjo en una importante base militar de Caracas una reunión con altos mandos del chavismo y representantes de grupos paramilitares y políticos de Iberoamérica para coordinar planes con el objetivo de «causar desestabilización en la región», según informe elaborado con fuentes de la inteligencia venezolana al que ha tenido acceso ABC.

Por parte del régimen venezolano acudieron el número dos, Diosdado Cabello; su hermano José David Cabello; la vicepresidenta Delcy Rodríguez; su hermano, Jorge Rodríguez; el jefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), Iván Hernández Dala, y el comisario mayor Carlos Calderon Chirinos, entre otros.

Los invitados, según ese informe, fueron, entre otros, el venezolano Valentín Santana, líder de la agrupación venezolana Colectivo La Piedrita, una de las mejor armadas y más violentas de Venezuela; el también venezolano José Subero, dirigente del Colectivo Trabaja con VS; el chileno Héctor Llaitul, líder de la Coordinadora Arauco-Malleco, y el colombiano Hernán D. Velásquez Saldarriaga, alias «El Paisa Montero», líder del grupo disidente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Según explica a ABC Iván Simonovis, enlace de Juan Guaidó con las agencias de seguridad norteamericanas, incluidas la CIA y la antidroga DEA, «el objetivo de la reunión era potenciar algunas de las protestas que ya existían, y cambiar el foco de interés en el continente para que la atención deje de estar puesta en Venezuela. Esto demuestra de nuevo el carácter criminal del régimen de Nicolás Maduro. Estos grupos están totalmente decididos a desestabilizar toda América Latina». El diario «El Nuevo Herald» fue el primero en informar de esta reunión.

Según el mencionado informe, en esa reunión se acordó «un nuevo plan de entrenamiento para los colectivos [venezolanos], a tal efecto los encargados de esa tarea serán miembros de las FARC, quienes les impartirán clases por quince días en la escuela de estudios de inteligencia». Los colectivos son grupos paramilitares armados que actúan en coordinación y apoyo al régimen en Venezuela.

La seguridad de los asistentes al encuentro, mantenido a puerta cerrada, corrió a cargo de la Casa Militar, encargada de proteger a Maduro. Fuerte Tiuna es sede, entre otros, del Ministerio para la Defensa, la Comandancia General del Ejército, el Círculo Militar de Caracas, el Batallón Bolívar y la residencia oficial de la vicepresidenta. El informe añade que en el encuentro «se acordó impartir clases en materia de insurgencia a los grupos milicianos y deberán cumplir labores fuera del territorio venezolano, objetivo: causar desestabilización en la región». Una de las decisiones de los reunidos, según esas fuentes de inteligencia, fue que el chileno Llaitul «dará también un foro sobre la guerra política en el continente donde asistirán diferentes frentes socialistas que en la actualidad son parte de un programa denominado 1×100 que se aplica en sus comunidades y barrios yendo casa por casa con un discurso de adoctrinamiento».

La reunión fue convocada para este mismo mes tras las decisiones de la última cumbre del Foro de Sao Paulo, que tuvo lugar en Caracas del 25 al 28 de julio de 2019 y en el que el presidente del régimen cubano, Miguel Díaz Canel, proclamó que «Venezuela es la primera trinchera de la lucha antiimperialista». Según el informe al que ha tenido acceso ABC, «en dicha reunión se hizo referencia al compromiso estratégico adquirido en el Foro de Sao Paulo, se acordaron diferentes puntos y planes a seguir por la izquierda socialista en la defensa de las naciones agrupadas en el mencionado foro».

Según explica a ABC Simonovis, «visto que la izquierda perdía terreno en América Latina en elecciones recientes, el régimen decidió dar un apoyo para que esa izquierda perviva en modo de lucha política, aprovechando la protesta». Mantiene que no tiene datos de que esa reunión sea la causa del descontento social en Ecuador o Chile, pero sí cree que puede aprovecharse de las protestas para desestabilizar el continente, especialmente en Colombia, donde los disturbios estallaron tras la reunión.

«Cabe recordar que al régimen de Maduro le conviene este descontento y las protestas en otros países. Cuando más se hable de otros sitios de América Latina menos se habla del régimen, que así puede coger aire, ya que se encuentra en situación crítica», añade Simonovis.

Preguntado por esta reunión, uno de los integrantes, Santana, el líder del Colectivo La Piedrita, aseguró a ABC que «no he asistido a ningún encuentro que pretenda desestabilizar la región». Sin embargo, Santana dijo a continuación que los colectivos sociales de Latinoamérica tienen comunicación constante, a través de las cuales analizan continuamente la situación política de cada uno de los países y su impacto en la región. «Los contactos que mantenemos todos los colectivos es el resultado de un congreso internacional que fue organizado por el comandante Hugo Chávez, en donde conocimos y analizamos la situación y futuro de los países hermanos», dijo.

A su vez el líder de La Piedrita dijo que este y los demás colectivos en Venezuela promueven la paz pero con las armas. «Como decía el comandante Chávez, esta es una revolución pacífica, pero armada y los colectivos no vamos a dudar en utilizar las armas para defender esta revolución. Venezuela es actualmente el país más seguro y pacifico que existe en la región y así se mantendrán, en apoyo al presidente Nicolás Maduro», aseguró.

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