El martes el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Teodoro Ribera, alertó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que lo ocurrido en el país, es una «advertencia» para la región. Durante la sesión extraordinaria, el embajador colombiano ante la OEA, Alejandro Ordoñez, expresó: «Grupos de vándalos que se habían mimetizado en las marchas, articulados, financiados, con estrategia política y militar y una altísima organización y propósitos insurreccionales pretendieron y siguen pretendiendo desestabilizar la región».

Estos dichos se suman a una entrevista publicada ayer por el diario español ABC con Freddy Bernal, uno de los hombres fuertes del chavismo que en las últimas dos décadas ha ocupado distintas posiciones en el gobierno. Fue alcalde de Caracas, entre los años 2000 y 2008, ministro de Agricultura Urbana, coordinador nacional de los Comités Locales de Alimentación y Producción (CLAP), presidente de la Comisión presidencial de la Reforma Policial y diputado de la Asamblea Nacional y actualmente es el hombre que dirige los “colectivos” o grupos de civiles armados que operan con la venia del gobierno para ejercer control social.

Bernal dijo a ABC: “Ellos -en alusión al gobierno de Colombia dirigido por Iván Duque- pensaban que si nos amenazaban, nos intimidarían, que nos íbamos a esconder, pero cuando movimos a la frontera 10.000 hombres y mujeres, cuando activamos todos nuestros mecanismos de defensa, a los milicianos, cuando le movimos nuestros aviones Sukhoi, que tienen la capacidad de salir de la base ubicada en la ciudad de Barquisimeto, bombardear el Palacio de Nariño y regresar a su base en solo tres minutos, lo pensaron mejor, pues nosotros queremos paz, pero estamos preparados para la guerra”.

Esta semana ese mismo diario informó sobre una reunión en Caracas, en la instalación militar Fuerte Tiuna, con la participación de “radicales de izquierda para desestabilizar Iberoamérica” a la que habría asistido el líder de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM) Héctor Llaitul. 

De acuerdo con el informe al que tuvo acceso ABC por el régimen venezolano acudieron el número dos del chavismo, Diosdado Cabello; su hermano José David Cabello; la vicepresidenta Delcy Rodríguez; el ministro de Comunicación e Información Jorge Rodríguez; el jefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), Iván Hernández Dala, y el comisario mayor Carlos Calderon Chirinos, entre otros.

Mientras entre los invitados, además de Llaitul, figuraban Valentín Santana, líder de la agrupación venezolana Colectivo La Piedrita y el colombiano Hernán D. Velásquez Saldarriaga, alias “El Paisa Montero”, del grupo disidente de las FARC.

ABC entrevista a Iván Simonovis, enlace entre el Presidente encargado Juan Guaidó con las agencias de seguridad norteamericanas, como la CIA y la DEA, quien explica: “El objetivo de la reunión era potenciar algunas de las protestas que ya existían, y cambiar el foco de interés en el continente para que la atención deje de estar puesta en Venezuela. Esto demuestra de nuevo el carácter criminal del régimen de Nicolás Maduro. Estos grupos están totalmente decididos a desestabilizar toda América Latina”.

Antes de que se radicalizaran las protestas en Chile, la Secretaría General de la OEA emitió un comunicado el 16 de octubre, donde señalan: “Las actuales corrientes de desestabilización de los sistemas políticos del continente tienen su origen en la estrategia de las dictaduras bolivariana y cubana, que buscan nuevamente reposicionarse, no a través de un proceso de reinstitucionalización y redemocratización, sino a través de su vieja metodología de exportar polarización y malas prácticas, pero esencialmente financiar, apoyar y promover conflicto político y social”.

/gap