Un 3 de diciembre será el día que se recordará como la salida de -quizás- el último gran ídolo que tiene la Universidad de Chile, esto porque tras nueve años en el cuadro estudiantil el golero azul dijo adiós y se va como una leyenda del cuadro azul.

Respecto a su salida, Herrera fue enfático al señalar quien tomó la decisión de que no continuara fue Hernán Caputto.

“No hay ninguna opción de seguir, el entrenador tomó la decisión de no contar conmigo. La decisión es absolutamente de él, está dentro de su derecho, más allá que haya terminado jugando en partidos que eran críticos para el club”, dijo Herrera tras enterarse de su destino.

A pesar de la situación, manifestó que “Me voy feliz porque terminé jugando, nunca me pesó la camiseta, nunca me cagué, habiendo jugado mal o muy bien”.

“Él (Caputto) tomó su decisión, y espero de corazón que él la haya tomado. Optó por no contar conmigo. Desearle éxito no más, todos saben que es el club de mi vida, de mi familia y de mis hijos. Siempre le voy a desear lo mejor a esta institución, más allá de quién esté al mando en lo dirigencial o en lo deportivo y más allá de que tenemos diferencias radicales”, agregó.

Sobre su futuro, Herrera apuntó: “Buscaré mi norte en otro club y Dios quiera que pueda seguir con éxitos y con títulos”, añadió el ahora ex guardameta estudiantil.

“La vida continúa, tengo que seguir jugando al fútbol porque tengo una familia detrás. Seguiré dejando todo y seguiré entrenando igual, tal como lo hice acá a pesar de no estar jugando. Estoy bien físicamente y me da para jugar un par de temporadas más”.

Con respecto al tema de su salida, señaló que “todos me querían echar hace rato, estuve prácticamente fuera del club y en el periodo de crisis más grande, cuando estuvimos últimos, tuve que volver a jugar. Eso ayudó a salir de la zona de descenso y meternos en una semifinal”.

El samurai y su primer título con los azules.

“Me voy feliz porque desde que debuté a los 17 años, cuando Ricardo Rojas le pega a (Marco) Villaseca en el clásico (en 1999). Y, más allá que haya sido un amistoso, nunca me pesó la camiseta. Dejé todo en la cancha con una entereza y ganas de ver triunfar a mi equipo como pocos hinchas lo han visto”, prosiguió

“Cuando me sacaron del equipo le recalqué que iba a volver a jugar, porque la necesidad lo iba a ameritar de esa forma y la vida te premia con conclusiones que es lo que te mereces. El tiempo me hizo merecedor de volver a jugar, más cuando me habían sacado de manera totalmente injusta y cuando te sacó uno de los técnicos más chantas y peores de la historia de la Universidad de Chile. Me voy triste, pero con un dejo de tranquilidad”, sentenció.

Herrera logró 13 títulos con Universidad de Chile, 8 campeonatos nacionales, 3 copa chile y 1 supercopa. Debutó en Santa Laura en 1999 tras una expulsión de Sergio Vargas, fue parte del último equipo en ganar en el Monumental y en 2004 se consagró tras ese penal en Calama.

Johnny Herrera y un penal que quedó en la historia. Fue el título del apertura 2004.

Al igual que el año 2002 cuando Sergio Vargas se fue de la U y muy mal, Johnny Herrera también se va por la puerta de atrás, peleado con algunos dirigentes, cuestionando a muchos durante años, pero querido por toda la gente de Universidad de Chile. La gran pena del ex capitán fue no poder haberse despedido en cancha con su gente.

Pasará mucho tiempo para que la herida pueda sanar en los hinchas, pero Herrera se va con la satisfacción de haber cumplido su sueño, de jugar por la U y salir campeón.

Por Ignacio Soto Bascuñán