El Presidente Jair Bolsonaro afirmó que Argentina tiene “mucho más” que perder en caso de tensiones con Brasil, pero que apostará por el “pragmatismo” en las relaciones con el Gobierno entrante del peronista Alberto Fernández.

“Argentina dio un giro a la izquierda. Vamos al pragmatismo. Si peleamos, perdemos, pero Argentina pierde mucho más”, dijo el presidente derechista en Brasilia, la víspera de la 55° cumbre presidencial del Mercosur en Bento Gonçalves (sur de Brasil) y a menos de una semana de la asunción de Fernández en reemplazo del liberal Mauricio Macri.

La primera cita entre Bolsonaro y Fernández aún no tiene fecha y la hostilidad entre ambos preocupa en el ámbito de negocios, dada la interdependencia de las dos economías, y por sus eventuales consecuencias en el Mercosur -bloque formado también por Uruguay y Paraguay- y en el proceso de ratificación de un tratado de libre comercio con la Unión Europea (UE).

El canciller brasileño, Ernesto Araújo, afirmó al llegar a Bento Gonçalves para reunirse con sus pares de los países del bloque, que el Mercosur “proteccionista, ineficiente y retórico” quedó atrás.

“Salimos de la caverna y volvimos a la luz del sol (…). No queremos construir puentes hacia el pasado reciente y desastroso”, dijo en una velada advertencia a Fernández, que ganó las elecciones en fórmula con la ex Presidenta Cristina Fernández.

“El objetivo (del socialismo) es el poder, destruir la economía y el bienestar, crear sociedades dependientes y sin condiciones de ejercer la libertad. Algunos insisten en seguir ese camino”, agregó.

Proyectos de interés común

Brasil es el principal destino de las exportaciones de Argentina, y este país es el tercer cliente de Brasil (detrás de China y Estados Unidos), aunque representa el principal para los productos industriales.

Bolsonaro se abstuvo de felicitar a Fernández y no asistirá a su toma de posesión el 10 de diciembre, molesto por la campaña del peronista a favor de la liberación del ex Presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado por corrupción hasta principios de noviembre.

“Tenemos un sueño de un paso por el Pacífico, (que) pasaría por Argentina; depende del contacto con ellos”, comentó.

Las expectativas sobre la cumbre del Mercosur en Bento Gonçalves no son altas, dada la transición en curso tanto en Argentina como en Uruguay, donde el liberal Luis Lacalle Pou ganó a fines de noviembre las elecciones presidenciales, poniendo fin a 15 años de gobiernos de izquierda.

Bolsonaro se dijo sin embargo expectante de firmar algunos acuerdos. “No podemos salir con las manos vacías”, afirmó.

/psg