El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,1% en noviembre, una variación que se ubicó dentro de lo esperado por los analistas y que fue impulsado por el aumento de los valores de alimentos y bebidas, el cual fue contrarrestado por el ítem de la energía.

Analistas habían anticipado que el IPC moderaría su avance en noviembre luego de haberse disparado un 0,8% en octubre, cuando el cierre de locales por incendios, saqueos y problemas en logística luego del estallido social impactó en los precios de algunos productos en ferias, junto con el alza del dólar que presionó al transporte, aún cuando ese mes primó el aumento en las cuentas de la energía eléctrica.

Según informó hoy el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el ítem Alimentos y bebidas no alcohólicas anotó aumentos en cada una de sus once clases. La más importante fue frutas (10,3%) y carnes (1,2%). De los 76 productos que componen la división, 52 presentaron alzas en sus precios, siendo el más relevante plátano (30,7%), seguido por carne de vacuno (1,8%).

El ítem Vivienda y servicios básicos registró descensos mensuales en cuatro de sus nueve clases. La más importante fue electricidad (-3,7%), seguido de otros servicios relacionados con la vivienda (-3,0%), como los gastos comunes (-3,2%).

En 12 meses a noviembre, el IPC acumuló un avance de 2,7%, dijo el INE, con lo que acumuló 2,9% entre enero y noviembre de 2019.

En su último Informe de Política Monetaria (IPOM), para todo 2019 el Banco Central ha anticipado que la inflación llegará a 3,4% y en el escenario base se proyecta que durante el 2020 la inflación se acelerará niveles cercanos a 4% para cerrar en diciembre a 3,6%, respondiendo mayormente a la depreciación idiosincrática del peso, lo que lleva a que el grado de traspaso a la inflación sea mayor al promedio.

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