En condiciones de convertirse en ley de la República quedó el proyecto que rebaja la rentabilidad de distribución y perfecciona el proceso tarifario de distribución eléctrica.

Lo anterior, luego de que la Sala de la Cámara de Diputados respaldara, por 72 votos a favor, 53 en contra y cinco abstenciones, las enmiendas introducidas por el Senado a la iniciativa que fija una nueva tasa de actualización, representativa de los riesgos actuales que enfrentan las empresas que prestan el servicio de distribución eléctrica.

Luego, se introdujeron nuevas disposiciones en torno a la estructuración de tarifas básicas, indicándose que deberá efectuarse de modo tal que reflejen los costos que dan origen al valor agregado de distribución resultante del proceso de tarificación. El cumplimiento de la condición señalada deberá explicitarse junto con la propuesta de fórmulas tarifarias.

Para lo anterior, se especifican condicionantes de información, plazos y procedimientos para la presentación de observaciones a la Comisión. Concluido dicho proceso, la Comisión Nacional de Energía (CNE) comunicará las tarifas básicas definitivas, aceptando o rechazando fundadamente las observaciones planteadas.

También se definió que, si las tarifas básicas preliminares permiten al conjunto agregado de las instalaciones de distribución de las empresas concesionarias obtener una tasa de rentabilidad económica después de impuestos a las utilidades, que no difiera en más de dos puntos al alza y tres puntos a la baja de la tasa de actualización, los valores agregados ponderados que les dan origen serán aceptados. En caso contrario, los valores deberán ser ajustados proporcionalmente de modo de alcanzar el límite más próximo superior o inferior.

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