Este martes 10 de diciembre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner se convirtieron en Presidente y Vicepresidenta, respectivamente, de Argentina en una ceremonia marcada por fuertes anuncios en materia económica, gestos hacia el Presidente Sebastián Piñera, el cuidado del medioambiente y en materia de violencia de género.

La encargada de dar inicio a la Asamblea Legislativa en el Congreso fue la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien causó euforia ante los legisladores presentes al mencionar el nombre del nuevo Mandatario. Los peronistas reaccionaron con aplausos y gritos de: “¡Presidente, Alberto Presidente!”.

Fernández llegó cerca de las 11.30 horas conduciendo su propio auto -mientras era escoltado por la policía argentina- desde el barrio de Puerto Madero hasta el centro de Buenos Aires para dar inicio a la ceremonia. El exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner además aprovechó de saludar a las personas que se reunieron en los alrededores.

Al llegar saludó a su esposa a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a algunos legisladores presentes. Además saludó el presidente saliente, Mauricio Macri y la primera dama Juliana Awada.

Tras ello, se trasladaron hasta el Salón Azul donde prestaron juramento y se convirtieron en Jefe de Estado y Vicepresidenta, respectivamente. Fue en ese momento en que comenzaron los cánticos a favor del peronismo.

Macri abrazo afectuosamente a su sucesor, pero Cristina K tuvo una reacción fría: solo le tomó la mano y no lo miró a los ojos.

Luego como indica el protocolo, Macri fue el encargado de entregar la banda y el bastón presidencial.

Fernández destacó el proceso democrático que vive el país y aseguró que uno de los primeros objetivos de su gobierno es crear un “nuevo contrato social” donde todos los argentinos -sin importar si votaron o no por él- se sientan integrados.

“Tenemos que superar el muro del hambre, de la pobreza, del despilfarro de nuestras energías productivas”, indicó al hablar acerca de los objetivos que su administración.

En ese sentido, también aprovechó de citar a Néstor Kirchner, con quien trabajo durante el periodo en que estuvo en el Casa Rosada.

“No ignoro que los conflictos que enfrentamos, pero si actuamos de buena fe más allá de las diferencias, todos y todas coincidimos en que vamos a construir una Argentina de las diferencia”, agregó desde el Congreso.

Uno de los ejes de su discurso fueron las medidas económicas y cómo busca terminar con la extrema pobreza en Argentina. “Sin pan no hay presente ni futuro, y sin pan no hay democracia ni paz”.

En relación a las policías, Fernández indicó que derogara el decreto que permite que hayan fondos reservados en las unidades de las diversas fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas.

El Presidente transandino además se refirió al rol que tiene el país en la Antártica y realizó un gesto al Presidente Sebastián Piñera -quien lo llamó más temprano para avisar que no podría asistir a la ceremonia– debido a un avión Hércules de la Fach que se encuentra extraviado y aseguró que instruyó al ministro de Defensa, Agustín Rossi, “para que le ofrezca toda la ayuda” en la búsqueda de la aeronave.

Desde cancillería informaron que en representación de Chile asistió la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Carolina Valdivia.

El jefe de Estado, además recordó al movimiento “Ni una menos”, señalando que éste “debe ser una bandera del Estado” y aseguró que es parte de su administración “reducir drásticamente” las cifras de mujeres que han sufrido violencia de género.

En tanto, miles de seguidores del Frente de Todos esperan la salida de la dupla Fernández del Congreso para acompañarlos en su trayecto hacia la Casa Rosada.

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