A diferencia de lo que acostumbra pasar, esta vez el mercado está menos pesimista que como se mostró el Banco Central en su Informe de Política Monetara (Ipom) la semana pasada.

Según la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) de diciembre, el mercado ve menos inflación que la estimada por el ente rector: para 2019 prevén 3,1%, mientras que el Central la situó en 3,4%. Para el cierre del próximo año, la visión del mercado apunta a 3,2% por debajo del 3,6% que anticipa el BC.

En cuanto a las perspectivas de crecimiento, la encuesta va en línea con la contracción de 2,5% esperada por el ente rector para el cuarto trimestre de 2019 y un cierre de año de 1%. Sin embargo, para 2020, los economistas consultados se muestran “menos pesimistas”, ya que fijan la proyección de alza del PIB en 1,5%, el techo del rango de entre 0,5% y 1,5% que entregó el Central en el Ipom. Este punto se refleja también en que para inversión esperan una caída de 3%, cifra menor que la prevista por el Central de -4%. Para 2021 se situó en la parte baja del rango esperado de 2,5% y 3,5%.

Según economistas, estas diferencias se explican porque el BC considera que el traspaso a precio del dólar será mayor al que tiene incorporado el mercado, ya que, por un lado, el BC tiene implícitamente un dólar más alto al de la encuesta ($750), pero, además, los expertos ven que debido a la debilidad de la demanda interna hay poco espacio para un mayor traspaso.

La economista jefe de Banchile, Carolina Grünwald, explica que “al menos nosotros no vemos espacio para subir mucho los precios, aún con el aumento del tipo de cambio. Esto, dado que el comercio, además de haber tenido un año difícil, ha sido el más afectado por la crisis actual, dejándolo con un nivel de stock que hay que vender”. Además, la economista menciona que la estabilización de precio de los servicios básicos, más la reducción del precio de los medicamentos, “tiene un impacto relevante, tanto en la inflación total, como la subyacente”.

Sergio Lehmann, economista jefe de Bci, añade que en la actual coyuntura “el Banco Central, en su mirada base, ve un predominio de los factores de oferta en la evolución de la inflación. El mercado, en tanto, ve que la debilidad de la demanda llevará a una contracción más significativa de márgenes en las empresas, que lleva a una inflación algo más reducida hacia los próximos meses”.

Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica, sostiene que “el BC asume o asumió que el dólar se mantenía cercano a máximos, en conjunto con un mayor traspaso a precios”.

Sobre las diferencias en las expectativas de crecimiento para 2020, los economistas desdramatizan la diferencia. Nathan Pincheira, economista jefe de Fynsa, acota que “las diferencias en crecimiento son muy marginales, particularmente hacia 2020, el mercado se ubicó en la parte alta del rango del Central. No le daría mucha importancia a esta diferencia, ya que hay mucha incertidumbre”.

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