El Fondo Monetario Internacional prevé que la actividad en Chile repuntará marginalmente en 2017 frente al 1,6% del año pasado, con un alza de 1,7%, para luego crecer 2,3% en el próximo ejercicio. Sin embargo, Stephan Danninger, jefe de la misión para Chile del FMI, advirtió que estas proyecciones son menos precisas de lo habitual debido a las elecciones presidenciales a fin de año.

En esta entrevista con La Tercera, el experto explica las razones detrás de la revisión a la baja de las estimaciones para la economía local frente a lo anticipado en enero, los riesgos en torno a dichos cálculos y el impacto del ciclo político en los pronósticos.

El FMI recortó la previsión del PIB desde 2,1% a 1,7% en 2017 y de 2,7% a 2,3% en 2018. ¿Cuáles son los factores detrás de esto?

Ciertamente, nuestro crecimiento es ahora más bajo que hace un par de meses, pero vemos que los efectos son principalmente temporales. El ritmo más lento de crecimiento en 2017 es el resultado de principalmente dos factores: las débiles exportaciones e inversión hacia fines de 2016 que no habíamos anticipado y una huelga minera que ya terminó. Sin embargo, desde entonces las perspectivas de comercio han mejorado, los precios del cobre han subido y el estímulo monetario ha sido más grande de lo esperado. Como antes, continuamos esperando una recuperación más tarde en el año y que el crecimiento se acelere en más de medio porcentual en 2018.

/Entrevista de Constanza Morales para La Tercera

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