“El texto no refleja para nada al aumento de la ambición para 2020 ni en actualizar los compromisos de reducción en línea de lo que nos dice la ciencia”, dijo esta mañana en el plenario de la COP25, el representante de Buthan, a nombre de los países menos desarrollados.

Colombia, a nombre de los latinoamericanos, apuntó a lo mismo: El texto propuesto por la presidencia chilena “quedó corto ante lo que exige la ciencia”. España también manifestó su preocupación: “Tenemos que responderle a lo que la gente nos está pidiendo en la calle”.

La Cumbre del Clima que se desarrolla en Madrid estaba programada hasta ayer viernes, pero la falta de acuerdo entre los países obligó a postergarla. Sigue en total incertidumbre cuándo podría llegar a término. La presidencia chilena presentó a los países nuevos borradores de sus propuestas de consenso esta mañana, pero la plenaria fue clara en su rechazo, acusando incluso que el texto, tal como está, es un retroceso respecto a lo logrado en el Acuerdo de París en 2015.

“La presidencia escuchó claramente las observaciones y en reuniones bilaterales hemos sostenido conversaciones con todos. Queremos mejorar los textos cada vez más, pero el texto final va a depender de las partes. Nosotros solo somos facilitadores, articuladores de las partes. Pero si no hay consenso, no hay consenso”, dijo esta tarde Andrés Landerretche, coordinador de contenidos de la COP25, en una conferencia de prensa donde actualizó el estado de avance.

Los nuevos textos se esperan para esta tarde y, a partir de ahí, se realizará un nuevo plenario. Laderretche descartó de plano una suspensión de la Cumbre sin acuerdo: “No es posible una suspensión. Estamos trabajando para terminar el trabajo hoy temprano…o probablemente temprano en la noche”.

Los principales desacuerdos, según lo reflejado en el plenario de la mañana, están en la “falta de ambición” del texto final y en la negociación de los mercados de carbono (Artículo 6 del Acuerdo de París), que mantiene gran parte de las opciones divergentes sobre la mesa. Vale recordar que todas las decisiones en la COP son tomadas por unanimidad entre las 197 partes.

Anoche, en medio de las negociaciones trabadas, Costa Rica lanzó los llamados “Principios de San José por la alta ambición e integridad en los mercados de carbono”, que apuntan a aumentar la ambición climática en las complejas negociaciones. El texto es apoyado por 30 países, entre los que destacan Alemania, Francia, Portugal Nueva Zelanda y Colombia. Los principios ya fueron entregados a la Presidencia chilena.

“Esta es la definición de éxito para el Artículo 6. Cualquier cosa bajo estos principios de San José no creará un mercado de carbono fuerte y robusto. El diverso grupo de países que apoyan estos principios creemos que necesitamos una salida justa para mantener el objetivos de los 1,5°C”, afirma el ministro de Energía y Ambiente de Costa Rica, Carlos Manuel Rodríguez.

Por su parte, Svenja Schulze, ministro de Ambiente de Alemania, asegura que “el Artículo 6 puede ser muy importante para la implementación del Acuerdo de París, pero debe ser diseñado para aumentar la ambición. Los principios de San José expresan la esencia de lo que debe ser un mecanismo robusto, que asegure la integridad ambiental”.

Los principios apuntan a, entre otras cosas, asegurar la integridad ambiental, prohibir la transferencia de créditos del Protocolo de Kyoto al nuevo mercado, evitar que los países cuenten dos veces la misma reducción de emisiones. Estos son precisamente los puntos que países como Brasil y Australia han defendido en la COP, impidiendo el avance en las negociaciones. El grupo comenzó a trabajar en esto desde la Pre-Cop, celebrada en Costa Rica, adelantándose al choque de posiciones que habría en la negociación en la cumbre.

FOTO: REUTERS/NACHO DOCE

Sociedad civil indignada con Chile

El retraso y la falta de acuerdos en la COP también le está pasando la cuenta a Chile por cómo ha llevado adelante el evento.

Esta mañana, distintos representantes de la sociedad civil hicieron ver su enojo con lo que está pasando en Madrid. “La presidencia chilena tenía un solo trabajo, proteger la integridad del Acuerdo de París y no permitir que sea destruido por el cinismo y la codicia. Y ahora mismo, está fallando. Como la presidencia chilena ha trabajado los textos muestra que está escuchando más a los contaminantes y no a la gente. Para demostrar que Chile escucha la voz de la gente, necesita pararse aquí en representación de todos nosotros y no quedarse parado mientras Japón, Brasil y Estados Unidos destruyan el planeta”, dijo Jennifer Morgan, de Greenpeace.

Mohamed Adow, de Power Shift Africa, dijo que “los borradores presentados por la Presidencia chilena son desastrosos y muy decepcionantes, los peores que he visto en los 10 años que he estado siguiendo las negociaciones climáticas”. “Lo que están haciendo es destruir una parte esencial del Acuerdo de París, lo único que nos daba esperanzas, que es que el acuerdo se iba a fortalecer en el tiempo”, agregó.

Por su parte, Alden Meyer, de la Union of Concerned Scientist, quien ha asistido a todas las cumbres desde 1991, dijo que “nunca había visto tal nivel de desconexión como el que hemos visto aquí en la COP25 en Madrid, entre lo que la ciencia requiere, lo que el mundo demanda y lo que los negociadores nos están entregando. La última versión del texto entregado por la presidencia es totalmente inaceptable”.

La molestia no es solo de la sociedad civil, pues ya varios países están haciendo notar su incomodidad con cómo Chile ha manejado los desacuerdos. Si bien no es responsable de las diferencias entre las potencias, algunos países consideran que la ministra Carolina Schmidt ha demostrado poco liderazgo y poco entendimiento técnico de las discusiones.

/gap