A pesar del revuelo sobre el ‘impeachment’ a Trump Wall Street no se ha inmutado. De hecho, los principales selectivos del parqué neoyorquino siguen marcando récords. Wall Street registraba subidas moderadas del 0,2% tras la noticia. A finales de semana S&P 500 marcaba un nuevo récord (el séptimo consecutivo) en 3.205 puntos y acumula una ganancia anual del 27,86%. Se trata de su racha en positivo más larga en más de dos años. En lo que va del año, el Dow ha subido un 21,65% y el Nasdaq un 33,94%.

Wall Street también subió el jueves tras la aprobación por parte de la Cámara de Representantes del nuevo acuerdo comercial de Norteamérica T-MEC (United States–Mexico–Canada Agreement) o USMCA, (Canada–United States–Mexico Agreement) para reemplazar el TLCAN, también llamado NAFTA, que databa de de 1994, y que incluye normas laborales y de contenido automotriz más estrictas.

Y las palabras del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, que dijo que el pacto comercial con China de la ‘fase uno’ se firmará a principios enero, también animó a los inversores.

Referencias macro

En los datos macro el más importante ha sido el del PIB trimestral, que ha aumentado ligeramente. Según datos publicados el viernes por la la Oficina de Análisis Económico la economía de Estados Unidos creció un 2,1% entre los meses de julio y septiembre, en línea con lo esperado. En en anterior trimestre, el PIB aumentó un 2%.

La producción manufacturera se recuperó más de lo esperado en noviembre y los permisos de construcción incrementaron ese mes al nivel más alto desde mayo de 2007.

Además el mercado inmobiliario de Estados Unidos ha vuelto a la vida en los últimos meses del año y promete impulsar la economía en 2020. Los precios hipotecarios cayeron a mínimos de tres años en el tercer trimestre. Además se conocía la encuesta publicada por la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas y Wells Fargo sobre el el Índice del Mercado de la Vivienda que esta semana alcanzó un máximo de 20 años en diciembre.

Sin embargo existe una preocupación en el sector retail por una reducción en los márgenes de ganancias. En noviembre, las ventas minoristas en Estados Unidos aumentaron más lentamente de lo que esperaban los analistas. Según datos del Departamento de Comercio, esas ventas avanzaron apenas un 0,2%. Las ventas en grandes almacenes cayeron un 7,2% respecto al año anterior, las ventas en tiendas de ropa un 3,3% y las tiendas de electrodomésticos y electrodomésticos un 1,5%.

En cuanto al paro, las solicitudes semanales de beneficios por desempleo han caído en 18.000 hasta las 234.000, según datos del Departamento de Trabajo. Se trata de una bajada desde un máximo de más de dos años y la cifra apunta a una sostenida fortaleza del mercado laboral.

También muy buenos datos para el precio del petróleo que cotizaba cerca de máximos de tres meses, impulsados por una disminución de los inventarios en Estados Unidos, que bajaron en 1,1 millones de barriles. Al cierre de la semana el barril de referencia en Estados Unidos, el West Texas, se situaba cerca de los 60 dólares, y el del mar del Norte, el Brent, rondaba los 66 dólares.

En resumen la economía de Estados Unidos mantuvo más o menos el ritmo moderado de expansión al final del año, respaldado por un mercado laboral fuerte con salarios crecientes, un gasto del consumidor sólido en noviembre (que representa aproximadamente dos tercios del crecimiento económico de los Estados Unidos) y buenos los datos de la manufactura que reforzaron la confianza de los inversores en la economía estadounidense. A esto hay que añadir el progreso hacia un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China y una moderada Reserva Federal.

Protagonistas empresariales

En cuanto a las compañías destaca la noticia de la aeronáutica Boeing que ha anunciado que en enero suspenderá la producción comercial de su avión 737 MAX, que lleva en tierra desde marzo debido a dos accidentes mortales por un fallo de software. Se trata de la primera vez en dos décadas que la compañía estadounidense deja de fabricar este modelo, el más vendido de Boeing a nivel mundial. Boeing, que cosechado unas pérdidas de más de 9.000 millones de dólares desde entonces, ha comunicado que no despediría a ninguno de los aproximadamente 12.000 empleados allí durante la congelación de la producción sino que serán asignados temporalmente a otros equipos. Los expertos dicen que esta noticia puede afectar al crecimiento del producto interior bruto de Estados Unidos. Se espera que esto cause estragos en las cadenas de suministro y podría reducir el crecimiento del PIB del primer trimestre de 2020 en al menos medio punto porcentual. La preocupación es tal que hasta el presidente Donald Trump ha tenido ya conversaciones con el director ejecutivo de Boeing.

FedEx, la empresa estadounidense de mensajería ha registrado caídas superiores al 10% en Wall Street, después de que la compañía reportara resultados trimestrales que no cumplían con las expectativas de los analistas y tras lanzar su segundo ‘profit warning’ (advertencia de beneficios) sobre el año fiscal 2020. Según el gigante de los envíos esto se debe a una economía global más débil por la guerra comercial y por la pérdida de un gran cliente, Amazon, que ha prohibido a sus vendedores usar el servicio de paquetería de FedEx.

Y las acciones de Netflix subieron esta semana un 3,70% después de que la plataforma de video online revelara un fuerte crecimiento de la membresía en diferentes regiones. En total, la compañía acumula más de 158 millones de suscripciones en todo el mundo, lo que la posiciona como la mejor de su sector.

Por su parte, la empresa de automóviles Tesla ha superado los máximos históricos que alcanzó hace más de dos años. Sus acciones han llegado a los 390 dólares esta semana después de acumular una revalorización de más del 50% desde que dio a conocer sus resultados trimestrales en el mes de octubre.

Los ingresos y las ganancias trimestrales de Nike superaron el jueves las expectativas de Wall Street sobre las fuertes ventas en China, pero obtuvo un crecimiento menor al esperado Norteamérica, su mayor mercado. Los ingresos en esta región aumentaron un 5,3% a 3.980 millones de dólares en el segundo trimestre pero no cumplieron las expectativas de Wall Street de 4.000 millones.

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