Como los precandidatos presidenciales no han dado a conocer sus programas de gobierno, ni  nada parecido, personalmente, sin ser candidato, quiero ofrecer 5 propuestas concretas para mejorar la grave situación del país: 1.- Reformar la Reforma Procesal Penal, que actualmente tiene atada de manos a la policía civil y uniformada. Hay que restituirles a ellos la facultad de investigar, porque son quienes están preparados para hacerlo. Y no dejar este procedimiento vital en manos de los fiscales, ellos son abogados y como tal su papel debe estar en los Tribunales. 2.-  Modificar la reforma previsional, para dignificar las pensiones de todos los chilenos. La ecuación es sencilla: hoy los trabajadores cotizan el 10%. Si se aumenta en un 2%, cada aporte personal llega a un 12%. Agregado al 5% que aportarán los empleadores, tenemos un 17% de aumento, monto que iría directamente a la cuenta del trabajador, mejorando considerablemente el monto de su pensión (casi un 70% más de lo que recibe actualmente). Y el fondo solidario del 5% propuesto por el gobierno, sería el aporte directo del Estado, pero controlado por un sistema privado. 3.- Bajar los impuestos, única manera de recuperar la confianza de los empresarios nacionales e internacionales, lo que generaría inversiones, trabajo y por ende mayor recaudación final en tributación, producto del lógico aumento del consumo interno. 4.- Cambiar la política de inversión en el mercado de capitales, los que se ven habitualmente afectados por las crisis internaciones, cada vez de mayor ocurrencia. Al menos 50% de esos fondos deben invertirse en el país, en la construcción de carreteras, viviendas y hospitales, con las ganancias lógicas y seguras para las AFPs que se ganen las respectivas licitaciones para su operación. 5.- Vender el 30% de Codelco en acciones en la Bolsa de Londres, dejando el 70% restante de propiedad del Estado. De inmediato tendríamos 60 mil millones de dólares, cifra que generaría importantes recursos, lo que permitiría destinar unos 10 mil millones de dólares para reactivas las regiones mineras y levantar las zonas afectadas por las últimas catástrofes. Conclusión: se pueden hacer cosas para retomar la senda del progreso y rescatar un ideario de crecimiento. Para eso, hay que informarse, conocer los proyectos – si es que los hay- detrás de cada candidatura. Porque no podemos equivocarnos nuevamente.  A Chile se le acabó el margen de error. Necesitamos crecimiento real y no medidas populistas y demagógicas.

/Columna de Waldo Mora Longa publicada en la página editorial del Mercurio de Antofagasta

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