El escenario de crecimiento para el país es complejo. Para este año, la expansión apenas llegará al 1%, y para el próximo año la suerte no será mucho mejor, ya que las expectativas fluctúan entre 1% y 1,5%.

El principal factor de la debilidad económica es la demanda interna. De hecho, en el último Informe de Política Monetaria (IPoM), el Banco Central proyectó que esta variable crecerá 0,3% en 2019 y caerá 1,6% el próximo año. En el desglose se prevé que el consumo avanzará solo 1,1% y la inversión 2,5% este año, mientras que para 2020 el escenario es menos auspicioso aún: el consumo mantendrá su expansión de 1,1%, pero la inversión se contraerá 4%. Reflejo de esta debilidad son los datos de comercio exterior al 15 de diciembre.

De acuerdo al Banco Central, las importaciones durante la primera quincena de diciembre ya muestran una fuerte caída de 17% interanual, totalizando montos por US$2.548 millones.

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