En el mundo pasan cosas raras, eso lo sabemos. Y nuestro Chilito no se salva… ahora, los ojos están puestos en Puerto Montt, donde un vendedor de sopaipillas está siendo acusado de trabajar al mismo tiempo que recibía unos cariñitos.

Y es que al señor lo encontraron con las manos en la masa… mejor dicho, lo encontraron, en pleno carrito, disfrutando del placer amatorio del sexo oral.

El hecho se conoció gracias a un denunciante anónimo, quien no solo se conformó con hacer el reclamo pertinente, sino que además grabó la situación, donde el dueño del carrito estaba con una mujer.

Eso logró que la Municipalidad de Puerto Montt fuera a revisar el caso, sacar el carrito y para más remate, descubrir que estaba con las licencias vencidas. O sea, todo mal!

Uno de los mayores problemas, es que el señor estaba recibiendo el cariñito a la misma hora que salían los escolares de clases… ¿Qué tal?

/gap