Plaza Italia es, desde el pasado 18 de octubre, el epicentro de las protestas en Santiago.

El futuro político del intendente Felipe Guevara (RN) está en parte amarrado a las conclusiones que saque la izquierda de la estrategia de copamiento policial en la Plaza Italia que tuvo lugar en el día de ayer, día en el que hubo convocados diversos encuentros para celebrar el Año Nuevo.

Así al menos lo planteó hoy el jefe de bancada PPD, Ricardo Celis, y la diputada RD Natalia Castillo, ambos firmantes de la acusación constitucional que este jueves -un día después de la celebración del nuevo año- se presentará en la Cámara de Diputados.

“Nosotros lo conversamos ayer y creemos que es importante lo que vaya a ocurrir hoy. Esperamos que el actuar de Carabineros y del intendente sea acorde a lo que estamos insistiendo, en el respeto al derecho de reunión y al cuidado de los derechos de las personas”, afirmó Celis. Si, a su juicio, eso no se logra, ello apuntalaría el libelo en contra de Guevara. “Siempre hay personas (diputados) en duda por varios motivos. Unos porque dicen que el intendente no es la persona, que se debiera acusar al ministro Blumel. Otros dicen que si no aprobamos la acusación contra Piñera no se saca nada… Si el actuar de hoy es complejo con los ciudadanos, vamos a insistir en ese hecho con quienes estén en duda” para lograr aprobar la iniciativa, señaló el PPD.

Aumento de dotación

Los efectivos que Carabineros dispondrá en Plaza Italia son parte de los 2.700 policías que actualmente hay de Fuerzas Especiales (aunque esta dotación ya no se llamará más así y pasará a llamarse Control de Orden Público, COP).

Desde la institución explican que una de las conclusiones que sacó de las visitas que hicieron policías extranjeros a Carabineros, fue la baja dotación de estas unidades. Son 2.700 a nivel nacional, pero actualmente y dada la contingencia, la mayoría está en la Región Metropolitana.

Fuentes policiales, además, advierten que siendo 2.700 efectivos, se hace muy complejo controlar a más de 4 millones de manifestantes que se han movilizado, desde que comenzó la crisis.

Es por eso que el general director de Carabineros, Mario Rozas, dispuso el aumento de la dotación de los COP, en 1.300 efectivos más. La idea es que, entre enero y la primera semana de marzo, se llegue a 4.000 policías especializados en labores de control de orden público.

Todos además, serán reentrenados, y los que llegan a reforzar serán sacados de labores administrativas, para pasar a formar parte de las filas de orden público. Una vez establecido este número, se les capacitará mensualmente por cerca de un año, como mínimo.

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