Hasta un cuartel de investigaciones de Antofagasta, llegó una madre, su hija de 12 años y la inspectora del colegio de la menor.

La menor, que cursa quinto básico en un establecimiento del sector sur de la ciudad, durante la noche anterior la menor se realizó 17 cortes en su antebrazo porque, según dijo, eran parte de las pruebas que debía cumplir al participar en la Ballena Azul, un “juego” viral que nació en Rusia y que induce a los niños y jóvenes a realizar 50 acciones que incluyen lesiones, mantenerse despiertos por 24 horas, y finalmente, suicidarse.

El jefe de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de Antofagasta, subprefecto Juan Fernández, explicó a La Tercera que de acuerdo al relato de la menor, anoche recibió una invitación por Facebook de parte de un ex compañero de colegio (que hoy ya no asiste al mismo establecimiento) para participar en el juego.

Ella accedió y dio click al link que apareció en la pantalla del computador y comenzó a jugar. Alcanzó a llegar a la etapa cinco, pero al pasar a pasar a la etapa dos fue advertida que de no seguir con las pruebas, algún miembro de su familia podía ser agredido o asesinado.

Fernández dice que mostró las heridas que se hizo con el cuchillo cocinero a su madre y ésta las curó. Pero no fue hasta hoy en la mañana que los compañeros de la menor notaron las heridas, dieron cuenta a la profesora, ésta a la inspectora que llamó a la madre de la menor y se dirigieron a denunciar.

Informada la fiscal Ana María Escobar, se tomó la denuncia por amenazas y se inició la investigación.

EN QUE CONSISTE

Un reto macabro se se ha viralizado en Rusia y ya podría haber causado el suicidio de al menos 130 adolescentes rusos en los últimos dos años . El tétrico juego es conocido como la ballena azul y cuenta con decenas de pruebas contrarias a la integridad física, siendo el suicidio del jugador la última de ellas, según publica el diario The Siberian Times.

En el año 2016, la publicación Novaya Gazeta relacionó el fuerte aumento de los suicidios de adolescentes con la concurrencia de varios de ellos en un mismo grupo de la red social Vkontakte (VK) -el Facebook ruso-, lo que puso a los investigadores sobre la pista de esta ballena azul.

Así, según The Siberian Times, en estos grupos los administradores plantean una serie de pruebas, siendo la culminación el suicidio. Se trata de desafíos como ver sin descanso durante más de un día películas de terror, autolesionarse, grabarse con un cuchillo en el brazo una ballena y otras pruebas que sólo pueden llevar a trastornos psicológicos o físicos.

En el caso de Yulia Konstantinova, la joven publicó en Instagram justo antes de quitarse la vida la palabra “fin”, acompañada de la imagen de una ballena azul.

El ‘adiós’ público de la joven Yulia ha ayudado en las investigaciones, que han avanzado en los últimos meses. Philip Budeikin, un joven de 21 años y administrador de algunos grupos relacionados con la muerte de varios adolescentes, fue detenido por su presunta relación con esta gran cantidad de suicidios el año pasado. A pesar de ello, la policía rusa teme que el reto se siga expandiendo.

Las ballenas azules son unos seres majestuosos que, según explican los expertos, se acercan a morir a las costas por decisión propia. Esta forma de terminar con su vida es lo que hace que se haya nombrado y comparado a los suicidios de los adolescentes con estos cetáceos.

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