En nuestro país, el tema de pensión tiene una relevancia e importancia cada vez mejor, sin embargo, y a pesar de todos coincidir en el diagnóstico, muy poco se ha hecho a lo largo del tiempo, en mejorar las condiciones actuales en que se pudiera tener una solución a esta problemática que nos produce tanto temor al momento de la jubilación, que de júbilo o alegría no tiene nada y hoy se llama pensión.

Los Países Bajos y Dinamarca tienen los mejores sistemas de pensiones a nivel mundial, donde un estudio, señala que las personas van preparando desde la juventud, paso a paso hasta como será cuando llegue la vejez y tengan que vivir de la pensión.

En general, de 37 países que fueron encuestados, con 40 mediciones diferentes, se llegó a la conclusión que, durante el año pasado, nuevamente los países nórdicos llevan la delantera en materia previsional, pero la mayoría de los restantes, consideran que se debe hacer más como es aumentar la pensión mínima, para los pensionados con bajos ingresos.

Chile, internacionalmente se señala que tiene un sistema de ahorro obligatorio que es necesario incrementar en otros países, como son los asiáticos, sin embargo, nuestro sistema previsional, no funciona ó mejor dicho, no ofrece mejores pensiones, porque para ello se requiere tener mejores sueldos, estabilidad laboral, mejores densidad de cotización y sostenibilidad en el tiempo, dentro de otros factores.

La esperanza de vida ha aumentado en todo el mundo, por lo mismo se requieren políticas públicas en relación a esta situación, y legislar de acuerdo a este aumento de vida, sin precedentes, y que la población de adultos mayores, cuenten con ciudades adecuadas a esta sobrevida, y principalmente que se puedan satisfacer las necesidades propias de quienes envejecen y sólo recibirán por ingreso su miserable pensión.

Muchas veces, sucede qué por tratar de modificar la situación actual de las bajas pensiones, se hacen expectativas que no siempre son reales o posibles de cumplir, ya que los recursos son siempre limitados y también existen quienes creen que cambiando las normativas, la constitución, el congreso o hasta el gobierno de turno, por arte de magia se arreglará las pensiones y eso no sucede porque depende de muchos factores que no siempre son controlados y no son fáciles de resolver.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros