Como lesiones “de extrema gravedad” catalogó Carabineros las heridas que ayer sufrió el cabo 1° Julio Ramírez (27) mientras prestaba servicios de resguardo en la subcomisaría ubicada en la población Lo Hermida, comuna de Peñalolén.

Fue a eso de las 23:00 de ayer cuando comenzaron los incidentes en el cuartel policial. Según precisó la institución, cerca de 50 personas lanzaron piedras, objetos contundentes y fuegos artificiales contra el recinto, realizando además disparos con armas de fuego.

“Fue así que alrededor de las 01:00 de la mañana resulta lesionado un cabo primero que estaba resguardando el cuartel, por un disparo con arma de fuego en su ojo izquierdo. Estas lesiones son de extrema gravedad. Él se encuentra internado en el Hospital de Carabineros (Hoscar) y está siendo atendido”, indicó el coronel Eduardo Witt, prefecto de la Prefectura Oriente.

Por su parte, el jefe de Servicio Pacientes Críticos capitán de Sanidad Gustavo Huerta, confirmó que el uniformado será intervenido quirúrgicamente durante esta jornada, y que las probabilidades de que pierda la visión del ojo en cuestión son altas.

“Es una lesión de carácter de extrema gravedad. Es un paciente que tiene lesiones oculares con un estallido ocultar (…) con lesión del nervio óptico, osea existe una alta probabilidad que haya una pérdida completa de la visión de ese ojo. El paciente será intervenido ahora, en horas de la mañana”, detalló.

La institución está realizando las diligencias necesarias para identificar a los responsables del hecho y así solicitar, a través de Ministerio Público, órdenes de detención.

De acuerdo a Witt, la subcomisaría de Lo Hermida ha sido objeto de múltiples ataques desde noviembre del año pasado. “Tenemos al rededor de 30 carabineros que han resultado lesionados por bombas molotov, por ácido, disparos con armas de fuego y también con objetos contundentes”, sostuvo.

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