Este miércoles, se reunirá el Comité Ejecutivo del Consejo de Rectores (Cruch) para analizar la inédita filtración en la Prueba de Selección Universitaria (PSU) del test de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, que obligó a suspenderla y dejó a 202 mil personas sin rendirla.

Y el jueves, se reunirá el pleno de dicho organismo para discutir qué hacer con quienes no dieron ese y los otros tres exámenes, debido a las protestas escolares ocurridas el lunes y martes, las que dejaron 147 de 729 locales suspendidos.

Al respecto, los rectores que integran el Sistema Único de Admisión (SUA), que reúne a 41 instituciones que exigen la PSU en su ingreso, se inclinan incluso por eliminar el test de Historia, ya que aplicarlo nuevamente implicaría un gran despliegue logístico, siendo que no pesa tanto en la ponderación del puntaje para ingresar a las carreras.

El rector de la Universidad del Desarrollo, Federico Valdés, dice que dicha prueba “la daría por perdida y les solicitaría a las universidades que vuelvan a publicar sus ponderaciones, en el plazo de una semana, sin considerarla”. Además, recuerda que, para la asignación de beneficios estudiantiles, “la prueba de Historia no se considera, solo se pondera la de Matemática y Lenguaje”.

El rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Christian Schmitz, dice que se debe considerar la opción de eliminar completamente esta prueba, “lo cual evidentemente va a favorecer a algunos y perjudicar a otros, pero debemos optar por lo más razonable”.

“En teoría, es posible (prescindir de la PSU de Historia), cambiarían los ponderadores respecto a las pruebas rendidas, notas de enseñanza media y ranking; pero debería existir una equidad distributiva en el proceso de selección”, dice. Sin embargo, advierte un problema: “Puede ocurrir que, en base de esos criterios, los alumnos queden en una misma posición. ¿Con qué criterio subseleccionaremos?”.

Y el rector de la Universidad de Atacama, Celso Arias, plantea que “es difícil retomar el proceso de nuevo, porque hay toda una logística que incluye a los liceos y al Demre”, por lo que anular la prueba de Historia “es una de las opciones válidas para dar ingreso a los estudiantes a las carreras que la exigen”.

Por contraparte, el rector de la Universidad Bernardo O’Higgins, Claudio Ruff, afirma que anular ese test “no corresponde”, pero esperará la resolución que tome el Cruch el jueves.

El rector de la Universidad de los Andes, José Antonio Guzmán, plantea que lo más importante es “ver si es posible de alguna u otra forma, sin retrasar el proceso de comienzo del año académico, tener algún tipo de información necesaria para la selección”, en caso de que los test de la PSU queden incompletos.

Para Álvaro Rojas, rector de la Universidad de Talca, lo importante “no solo es tomar solo los contenidos, sino que dar la máxima garantía de tranquilad” para los postulantes.

Y el rector de la Universidad Católica de Valparaíso, Claudio Elórtegui, cuestionó a quienes quisieron boicotear el examen: “es inaceptable que se utilizan métodos violentos para alterar un proceso de este tipo, que es tan importante en la vida de los jóvenes y de sus familias”.

/psg