En intervenciones de casi 20 minutos, aproximadamente, los presidentes de los partidos de Chile Vamos hicieron ayer jueves un detallado análisis sobre cómo observan los desafíos de la coalición, justo en medio del congelamiento de las relaciones entre sus colectividades debido al tenso debate que han dado sobre el proceso constituyente.

Dejando de lado sus diferencias, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI), Hernán Larraín Matte (Evópoli) y Mario Desbordes (RN) se reunieron en el CEP para presentar el libro “Anatomía de la derecha chilena: Estado, mercado y valores en tiempos de cambio” de la doctora en sociología, Stéphanie Alenda, el cual hizo un profundo análisis sobre el sector.

En ese contexto, los líderes oficialistas realizaron una serie de apreciaciones y definiciones sobre cómo se ven sus partidos, realizando severas autocríticas, planteando reclamos y remarcando sus convicciones ideológicas y doctrinarias, las mismas que en los últimos días se han visto enfrentadas a raíz del debate constitucional originado por la crisis social.

La mirada de Evópoli

El primero en tomar la palabra fue Larraín Matte, quien inició sus palabras reconociendo que “ustedes han sabido que en estos días hemos tenido diferencias y en palabras de mi vecina (en referencia a Van Rysselberghe, que estaba sentada a su lado) estamos congelados. Pero Chile Vamos tiene una responsabilidad y a la luz de lo que se lee en el libro hay buenas condiciones para poder comprender que Chile Vamos tiene mucho que decir”.

“En estos tiempo recios, el elemento de identidad ideológica que existe en el bloque es muy potente. Esto es que existen condiciones dentro de las distintas tradiciones, la liberal, socialcristiana, conservadora, hay elementos que hablan de un ethos ideológico común y eso permite que haya un lugar de donde generar proyectos y políticas comunes”, dijo.

A su juicio, “es cierto que hay diferencias valóricas y hemos aprendido que eso es una fortaleza, estableciendo un principio de libertad de acción y asumiendo que a veces eso genera tensiones. Pero estos elementos de identidad común, con la posibilidad de coexistir con diversidad valórica le da un sustrato potente a Chile Vamos”.

En cuanto a su partido, el dirigente manifestó que “quiero hacerme cargo de dos elementos que son desafiantes. El primero, el de diversificar, Evópoli evidentemente es un proyecto que está concentrado en una pequeña élite privilegiada, de un grupo de colegios y además con líderes fundamentalmente hombres, tenemos un problema estructural”.

“Si nosotros queremos promover un proyecto liberal, la diversidad y el mérito son fundamentales, por lo tanto en los próximos dos años en términos electorales son una responsabilidad para Evópoli en términos de abrirse a mujeres, regiones, a colegios públicos a diversidad sexual, para poder cumplir nuestra promesa que tiene nuestro proyecto, que es cambiar la cultura del privilegio por el mérito”, enfatizó.

La UDI contra las caricaturas

“Estamos todos en la misma mesa, pero Hernán está a la izquierda de la UDI”, dijo entre risas Van Rysselberghe al iniciar su intervención, dando cuenta de las diferencias en Chile Vamos. No obstante, recalcó que “valoramos la diversidad que tiene que tener un conglomerado. Tiene que haber la capacidad de poder manejar esas distintas miradas que existen en una sociedad”.

Luego, la líder gremialista cuestionó las caricaturas que se hacen de los partidos políticos, las cuales según ella “no siempre corresponden con lo que nosotros mismos pensamos de nosotros y cómo nos vemos y cuáles son nuestros pensamientos. A los partidos de derecha y en especial la UDI se les tiende a poner etiqueta y hacer caricaturas respecto a su definición ideológica y doctrinaria”.

“De hecho, el texto hace referencia a los partidos de derecha como colectividades de corte conservador. Y aunque si bien el libro en su desarrollo explica las distintas vertientes de pensamiento que hay en la derecha, parece o al menos me dio la impresión de ver una asociación cuyo concepto ha tenido siempre ha tenido una connotación negativa que me parece un poco injusta y en ocasiones mal aplicada”, aseveró.

Según la senadora, “la categoría de conservador no es representativa exclusivamente de la derecha, ya que existen partidos de izquierda que han mantenido posturas extremadamente conservadoras en el tiempo, pero a las que pese a eso se les asocia al progresismo. En mi opinión, ser conservador o ser momio como se dice peyorativamente es hacer referencia a algo pétreo, a algo que no varía en el tiempo, que se mantiene y se conserva de la misma forma siempre y esto no es aplicable a los partidos de derecha, sobre todo a la nueva derecha que surgió después de la década del 70 y hacia adelante”.

“Eso pasó desde el quiebre institucional, no digo golpe de Estado porque sino me van a matar. En el caso de la UDI, la homogeneidad nos ha dado una característica y de eso se han valido nuestros adversarios para decir que es un supuesto defecto, para decir que somos monolíticos, cerrados, etiquetas que no se condicen con la democracia que hay en nuestro partido”, recalcó.

Las definiciones de RN

Tras escuchar a su par de la UDI, quien destacó que el respaldo hacia un estado subsidiario es un elemento que une a la centroderecha, Mario Desbordes aclaró en su alocución que esa no es la visión predominante en su partido.

“En los 70 se trata de imponer una visión sobre lo que es la derecha, con un estado pequeño y un rol subsidiario negativo y a nosotros en RN no nos acomoda. Hemos actualizado nuestra declaración de principios hace un tiempo atrás y la lógica economicista, que es la economía la que dirige todo el resto del actuar público no nos parece la más razonable y legítima”, indicó.

Asimismo, el diputado recordó que “cuando hicimos el programa de gobierno, a RN le costó harto incorporar el concepto del pilar de la solidaridad. Había una destacada economista que le tengo mucho aprecio que decía que se le ponían los pelos de punta cuando se me ponen a hablar de solidaridad. Se ponen izquierdistas, decía”.

“Nosotros estamos en la IDC y uno conversa con la CDU alemana, con el PP español, y estas discusiones les parecen trasnochadas. La solidaridad es parte integral de la forma de ver la organización social de países que son de centroderecha, con gobiernos de centroderecha, pero hoy acá hablar de solidaridad, parece un concepto de izquierda”, fustigó.

El líder de RN también criticó la postura asumida por la UDI en el debate constitucional. “Señalan que no hay que irse a la izquierda, ni pactar con la izquierda, sino defender las ideas de la centroderecha (…) Pero si uno hace un análisis nos encontramos con la sorpresa de que esa misma frase es del 90 o 91 (…) los titulares eran los mismos, que RN se fue a la izquierda, que iba a destruir la economía”.

Finalmente, destacó unas cifras incluidas en el texto, que indican que hasta antes del estallido social había un alto respaldo hacia una nueva Constitución en el sector. “Me preguntaban en el partido de dónde sacamos el dato de cuántos están a favor o en contra de la nueva Constitución, y yo decía que el estudio de Stéphanie Alenda señala que el 35 por ciento ya antes de la crisis decía que estaba por una nueva Constitución, así que me sirvió mucha esta semana para ciertas discusiones”.

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