Ñublense tenía que ganar de cualquier forma para subir a la primera división, y lo hizo de la forma más increíble: goleando a Copiapó.

Tras minutos de nerviosismo, fue Mathías Pinto quien a los 21 del primer tiempo clavó un golazo que hizo romper el hielo del equipo de Chillán.

Los «Diablos Rojos» sintieron el empujón y solo 4 minutos más tarde ampliaron su ventaja con pepa de David Escalante, y 4 minutos después Mathías Pinto se encargaba de sentenciar.

Tras irse al descanso con una contundente ventaja, fue Óscar Ortega quien puso el 4-0 entrando el segundo tiempo y solo 5 minutos después puso el 5-0 final.

Una «manita» perfecta con el que Ñublense se vuelve a abrazar al consagrarse campeón de la Primera B y regresa a la Primera División después de poco más de 5 años.