Entre las 21.00 del sábado y las 4.00 de este domingo, la 55° Comisaría de Pudahuel fue objeto de disparos, bombas molotov y ataques con fuegos artificiales. Así lo reconoció Carabineros, quienes manifestaron su preocupación por los reiterados hechos de violencia hacia la unidad policial, la que se mantiene desde el martes pasado como blanco de incidentes causados por encapuchados.

Aquella jornada, por quinta vez, la comisaría era escenario de violencia en Pudahuel, desde que un vehículo policial atropellara a un residente de la comuna y no se detuviera a auxiliarlo. Este hecho sería, aparentemente, el gatillante de los ataques hacia la comisaría, la que desde el 18 de octubre ha sido objeto de piedras y disparos en 10 ocasiones diferentes.

Según información de Carabineros, desde el 18 de octubre en adelante, de todos los cuarteles policiales a nivel nacional, un total de 166 unidades han sido atacadas en 340 oportunidades. En la institución atribuyen estas acciones a bandas criminales, dedicadas al narcotráfico, para sacar las comisarías de las poblaciones.

La mayoría de estos ataques se han dado en la Región Metropolitana, donde cinco comisarías concentran gran parte de estos focos de violencia. Las unidades policiales que más ataques han sufrido son la Subcomisaría Padre Hurtado (34), Subcomisaría Peñalolén (30), 54° Comisaría de Huechuraba (29), 55° Comisaría de Pudahuel (10) y la 20° Comisaría de Puente Alto (9).

Gobierno

En Pudahuel, la noche del sábado un carabinero resultó herido a bala, por lo que debió ser trasladado hasta el hospital institucional. “Este tipo de violencia está en aumento. Estamos tratando de contener y no dañar a la ciudadanía, pero lamentablemente los grados de violencia son altos, como vimos el sábado, las molotov entran al cuartel, y nos hemos visto en la obligación de usar los medios que la ley permite”, dijo la mayor Luz María Valenzuela.

En el gobierno también existe preocupación por los hechos de Pudahuel. El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, sostuvo que “se reunió el intendente Felipe Guevara con el general de la Zona Metropolitana y el alcalde para analizar la situación. Hay que ponerse de parte de los vecinos (…). La comisaría está en el centro de Pudahuel, por lo tanto, es difícil tener una estrategia operativa que afecte lo menos posible a la comunidad del sector”.

Vecinos en alerta

El ánimo de los vecinos que viven cerca de la comisaría no es de los mejores. Están cansados de la violencia, molotov y gases lacrimógenos. “Los niños de aquí ven una violencia que no debería existir”, comentó Jar Cerda, vecino del sector.

Sin embargo, no todos quieren dar sus nombres, algunos prefieren mantenerse en el anonimato, pues, dicen, tienen miedo a represalias por hacer público lo que ocurre en el lugar.

Las opiniones se dividen, algunos en contra de los manifestantes violentos y otros contra el actuar policial. La tensión no afloja./gap