Comisarías de Peñalolén, Pudahuel, Renca y Macul fueron blancos de ataques durante la noche del martes y la madrugada de este miércoles. Pedazos de adoquines, bombas molotov y bolas de acero lanzadas con hondas, fueron parte de los objetos con los que los agresores perpetraron sus actos en distintos cuarteles policiales, sumado a las barricadas que se instalaron en dichas zonas.

Hechos que para algunos de los alcaldes de las mencionadas comunas se trataron de actos coordinados y enfatizaron en la necesidad de establecer quién o quiénes están detrás de esta presunta organización.

“Nada de coincidencia. Yo creo que esto está absolutamente organizado”, sostuvo la alcaldesa de Peñalolén, Carolina Leitao (DC), y es que, agregó, “quienes se favorecen de esto son aquellos que quieren delinquir y que finalmente necesitan tener a los carabineros ocupados en otra cosa”.

“De verdad creo que esa es la tesis que me atrevería a señalar. Hay alguien que está detrás de esto, no me puedo imaginar que sea tan espontáneo”, subrayó.

Dicho eso, aclaró que, al menos en los episodios de violencia registrados anoche, no hubo “detenidos ni lesionados”, aunque enfatizó en que la zona de Lo Hermida “todas las noches pasa lo mismo: se encienden barricadas, comienzan gritos e insultos y ahí empiezan a tirar las piedras, molotov y fuegos artificiales directos”. Seguido de ello, precisó que aquello se viene dando desde el pasado 11 de noviembre, a partir del desalojo de una toma en la viña Cousiño.

“Esto mutó a una acción más permanente que no tiene nada que ver con la gente que estaba protestando y, de hecho, los mismos vecinos nos han pedido, y me ruegan, que por favor esto termine. De verdad que es invivible la situación en ese sector. No pueden dormir (…). Esto es insostenible”, aseguró la jefa comunal.

Tras ello, Leitao dio cuenta de su preocupación respecto a que “esto se termine transformando en hechos permanentes que lo que hacen es desviar la acción policial para, de alguna manera, cometer otros delitos. O sea, que tenga más que ver con eso que con una protesta legítima que todos apoyamos”.

Y en cuanto a qué se está haciendo a nivel municipal para paliar la situación, la alcaldesa expuso que “estamos tratando de hacer intervención social que lo que nos corresponde para darle un respiro a esa pobre gente”. Además, añadió, “me he reunido con distintos actores policiales. Aquí hay una intervención que hay que parar y que tiene que ver con personas que tienen armas. Tiene que haber identificación para poder detener y parar esto, que claramente tiene una vinculación con el tema delictual”.

Por su parte, Johnny Carrasco (PS), alcalde de Pudahuel, comuna que se ha visto fuertemente impactada por los episodios de violencia y que pese a que en los últimos dos días, afirmó la autoridad, aquello venía en retroceso, anoche este tipo de situaciones volvieron a surgir en la zona.

Así, particularmente a lo ocurrido durante la madrugada, Carrasco señaló que “me atrevo a decir que es algún tipo de organización, porque uno no se lo puede explicar de otra forma cuando lo mismo ocurrió en Renca, en Macul y en Peñalolén”. En este caso, el blanco de los ataques es la 55 comisaría.

“Entonces cuando uno ve esto desde el punto de vista social, desde la sociología, esto no es espontáneo. Aquí hay alguien detrás”, sostuvo. Dicho eso, llamó a “escuchar a los vecinos. Hay mucho dolor, mucho malestar. Lo peor que podemos hacer es caer en un exceso de violencia, porque si llegamos a un momento en que se radicaliza más las situación, vamos a tener consecuencia que tenemos que evitar antes”.

Y para ello, enfatizó, debe haber “diálogo, construir puentes, un Gobierno que presente una agenda social más compacta. La única manera de aislar (a los violentistas) es que el país en la medida que pueda con sus recursos haga un programa, una estructura de inclusión”.

Además aseguró que tanto los vecinos, la municipalidad y Carabineros “nos sentimos sobrepasados”, apuntando a la dificultad de identificar a quienes realizan los desmanes. “También critico que (los agresores) vengan de otros lugares, de otras comunas. Ya hay dos detenidos (durante estos días), uno de Puente Alto y otro de La Pintana, que vienen a alterar”.

En tanto, su par de Renca, Claudio Castro, indicó a través de la cuenta de Facebook de la municipalidad que “anoche, un grupo de personas se congregó en las cercanías de la Plaza Mayor de Renca. Causaron serios destrozos a la infraestructura pública, además de diversos daños al comercio del sector. Atacaron la comisaría de Carabineros, desatando una respuesta de la policía, también violenta”.

“Como municipio condenados enérgicamente estos hechos”, expuso.

Y añadió que “lo más importante es que el movimiento social de los últimos meses se traduzca en cambios concretos para la vida de millones de chilenos y chilenas, y estos hechos de violencia no ayudan en nada (…). Nuestra invitación es a seguir movilizados pacíficamente para construir cambios. Lo de anoche poco y nada tiene que ver con ese legítimo y urgente anhelo colectivo”.

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