A propósito de los hechos de violencia en La Araucanía, y ahora el rechazo de algunos a ser censados, llamo a tener cuidado de caer en la tentación de pensar que todos los mapuches son gente violenta y mala.

Yo los conozco. Recibí su hospitalidad, compartí sus costumbres, sus mesas generosas. Caminé sus caminos, largas horas, muchos días. Dormí en sus escuelas. Conocí su mundo, respiré su aire ancestral y aprendí a respetar la sangre que corre por sus venas. Por eso hoy, cuando vemos que el conflicto en esa zona se ha salido de control, cuando ya es tarde para reaccionar adecuadamente ante el avance de los grupos violentos, yo llamo a mantener una mirada objetiva de lo que ahí está ocurriendo.

Se trata de terrorismo en su estado puro, llevado a cabo por algunos desadaptados que tratan de hacernos creer que todo el pueblo mapuche es y piensa como ellos. Nada de eso. La inmensa mayoría de los mapuches son gente buena y merecen ser respetados. Estos otros son los que no respetan y nunca respetarán el Estado de Derecho. Por eso hay que sacarlos del juego con todas las herramientas de la ley.

Carta de Alberto Plaza, Cantautor, al diario El Mercurio

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