Fue la noche del lunes cuando se registró un ataque a la sede de El Mercurio de Antofagasta. Un grupo de encapuchados ingresó a las oficinas ubicadas en las calles Matta y 21 de mayo. Según relató a Cooperativa el gerente general del diario, Carlos Rodríguez, los atacantes «entraron, saquearon y dejaron cuatro o cinco focos de incendio en las oficinas. Varios equipos, notebooks, que fueron robados o que ya no están, pero no tenemos una evaluación completa de todo lo que pudiera haber pasado».

Alrededor de una veintena se trabajadores se encontraba en su interior, pero lograron bajar por las escaleras con extintores en los brazos. Luego, en un espacio de entre diez y quince minutos llegó al lugar un equipo de Carabineros que dispersó a los manifestantes.

Tras el ataque la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) emitió un comunicado, condenando «este nuevo atentado a uno de nuestros asociados, que con más de 110 años de trayectoria en esa región del norte del país, ha sido un pilar fundamental en su desarrollo».

En esa línea, agregaron que «este tipo de ataques claramente organizados y que se han producido de forma reiterada en los últimos meses, buscan silenciar a los medios de comunicación con el fin de limitar la libertad de prensa y así producir serios daños a la democracia. Ratificamos más que nunca la importancia de los medios de comunicación y su misión de difundir con objetividad y periodismo de calidad lo que ocurre en la sociedad, un compromiso que ha distinguido a nuestros diarios asociados».

«Se está atacando la esencia de lo que es una democracia sana, y la esencia de una democracia sana la permiten los medios de comunicación», señala el presidente de la ANP, Juan Jaime Díaz.

El presidente de la ANP, Juan Jaime Díaz, señala que «las amenazas a los profesionales que están trabajando son permanentes». Y añade que «hay una cosa bastante organizada que nosotros hemos visto para poder acallar los medios de comunicación». Sobre este punto afirma que «antes del 18 de octubre ya veníamos con atentados importantes a profesionales que trabajan en los medios».

Agrega que «el intentar callar a los medios de prensa es una cosa que nosotros estamos identificando que viene de antes y eso ahora se incrementó. Lo más peligroso hoy día es que las amenazas han sido permanentes. Se está tratando de acallar a la prensa. Es súper difícil cuando se está atacando la esencia de lo que es una democracia sana, y la esencia de una democracia sana la permiten los medios de comunicación».

«Esto tiene que ser prioridad para el país si es que queremos realmente coexistir en un país mucho más justo, protegiendo los derechos y las libertades de todas las personas para poder reunir información de calidad», subraya.

El Mercurio de Antofagasta no ha sido el único blanco durante las manifestaciones. Según un recuento entregado por la ANP, son nueve los diarios que han sufrido ataques y daños desde que comenzó la crisis a mediados de octubre. Uno de los casos más emblemáticos fue el que vivió El Mercurio de Valparaíso el sábado 19 de octubre. Una turba de manifestantes ingresó al edificio quemando el primer piso en su totalidad. La fachada del histórico edificio se vio seriamente afectada.

En la ocasión, usuarios de las redes sociales publicaron videos en que se ve el incendio provocado. En ellas se muestran materiales incendiados en las calles en lo que fue una de las noches más violentas de la crisis.

Suceso parecido fue lo que ocurrió con el diario El Líder de San Antonio. El martes 26 de noviembre, una turba de encapuchados ingresó a la casa de un piso que albergaba al medio de comunicación, quemando las instalaciones.

Por medio de su cuenta personal de Twitter, el periodista Rodrigo Ogalde, señaló: «31 años haciendo periodismo en San Antonio, somos parte de esta historia. Hoy nos quemaron la casa, pero el cariño por la gente nos mantiene con la frente en alto». En la misma línea, agregó que «los que quemaron nuestro diario no le echen la culpa a Carabineros, sabemos que fueron los vándalos, ya nos habían amenazado».

Otro medio que se vio afectado fue El Pingüino de Punta Arenas, luego de que alrededor de 150 manifestantes rompieran los ventanales del edificio ubicado en Avenida España. Según reporta el mismo medio, también «lanzaron al interior de las oficinas dos bombas molotov (…). Los funcionarios de nuestro diario pudieron sofocarlas con extintores de polvo químico seco y así se evitó que las llamas se expandieran por el edificio». Tras esto, se presentaron denuncias a la policía y los antecedentes fueron puestos a disposición de la Fiscalía Regional.

En concreto, y según reporta la ANP, los diarios afectados son: Estrella de Arica, El Mercurio de Antofagasta, Diario de Atacama, El Ovallino, El Líder de San Antonio, El Mercurio de Valparaíso, La Estrella de Valparaíso, El Pingüino y Las Últimas Noticias.

En el ámbito televisivo, el presidente del directorio de Anatel, Ernesto Corona, informa a El Líbero que han sido cuatro canales de televisión que se han visto afectados: TVN, Canal 13, Chilevisión y Mega. Estos dos últimos sufrieron ataques en sus dependencias.

De acuerdo a lo reportado, el canal ubicado en Vicuña Mackenna fue víctima de cuatro actos violentos. Fue la noche del 25 de octubre cuando se registró un incendio que emanaba desde el interior de la señal televisiva. A los pocos minutos Carabineros logró dispersasr a a los vándalos. El hecho fue reportado por usuarios a través de las redes sociales.

Tras el episodio, el sindicato de trabajadores de Mega hizo «un llamado a no asistir a trabajar debido a que no existen las condiciones mínimas de seguridad».

En tanto, desde TVN y Canal 13 tomaron las medidas de seguridad necesarias para resguardar su seguridad, pero fueron víctimas de amenazas y llamados a «funas» en vías como Twitter y otras plataformas, lo que congregó a manifestarse afuera de ambos canales ubicados en el sector de Bellavista.

En lo que respecta a las estaciones de radio, el presidente de la Archi, Eduardo Martínez, afirma que son 7 las radios que han sido atacadas desde el comienzo de la crisis , entre las que figuran: Nostálgica de Copiapó, Puerta de Arica, Caramelo de La Araucanía, Cooperativa y tres estaciones de radio tras un ataque a un edificio en la ciudad de Osorno, las que se vieron afectadas tras el incendio de una sucursal de AFP Provida, que se ubicaba en el primer piso.

En el caso de radio Cooperativa, el edificio de la emisora fue rayado tras la participación de la ministra de la Mujer, Isabel Plá, durante el programa «Nueva Mañana».

Tanto Martínez como Corona remarcan que, además de los medios constatados, se suman los distintos periodistas que se han visto vulnerados y amenazados en plena labor profesional en las calles, siendo víctimas de funas y amedrentamientos.

Por Sebastián Edwards para ellibero.cl

/psg