El 8 de julio fue el detonante. Ese día, la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto que permitía el retiro de hasta el 10% del fondo de las AFP, iniciativa aprobada con votos de Chile Vamos y que inició una serie de quiebres en los partidos del conglomerado.

Los independientes de la bancada de RN Erika Olivera y Pablo Prieto, los RN Andrés Celis, Eduardo Durán, Ramón Galleguillos, Aracely Leuquén, Miguel Mellado, Hugo Rey, Leonidas Romero y los UDI Pedro Álvarez-Salamanca, Celso Morales, Cristhian Moreira y Virginia Troncoso apoyaron la medida, generando una serie de enfrentamientos públicos en los partidos de Chile Vamos marcadas por renuncias masivas, peleas mediáticas y hasta amenazas de querella.

Incluso, el diputado de RN Andrés Celis aseguró “la consecuencia de todo lo sucedido durante la tramitación del retiro del 10% es evidenciar que hoy existen dos derechas muy marcadas y muy distintas”.

Rebelión oficialista

El apoyo de los diputados y las abstenciones de ocho parlamentarios de la UDI en el retiro de fondos –Sandra Amar, Sergio Bobadilla, Javier Hernández, Iván Norambuena, Rolando Rentería, Renzo Trizoti, Álvaro Carter y Sergio Gahona– no pasó inadvertido.

En la semana previa a que el proyecto se votara nuevamente, esta vez en particular, la UDI comenzó a desplegarse para que los miembros de su partido no volvieran a apoyar la iniciativa. Pero no funcionó: cinco parlamentarios gremialistas dieron su voto a favor, dando un nuevo golpe a La Moneda y al partido.

De esta forma, Sandra Amar, Álvaro Carter, Virginia Troncoso, Cristhian Moreira y Pedro Álvarez-Salamanca serían pasados al Tribunal Supremo de la UDI. “Creemos que en este tipo de situación no puede no pasar nada. Para nosotros es grave que parlamentarios de nuestro partido concurran con su voto a aprobar iniciativas que son impulsadas por la izquierda para desbaratar un sistema que entre todos estábamos tratando de mejorar”, afirmó Van Rysselberghe.

“Los cinco diputados en cuestión se han automarginado del ideario y del estilo de nuestro partido, situación que amerita el urgente pronunciamiento y decisión del Tribunal Supremo y la aplicación de las máximas sanciones”, agregó la colectividad en un comunicado.

El resultado: tres de los diputados renunciaron al partido: Amar, Carter y Troncoso. A través de un hilo en su cuenta de Twitter, Álvaro Carter explicó las razones.

Los firmantes no hemos cometido ninguna falta a los principios de la UDI, ni hemos cometido delito alguno. Solo hemos votado en conciencia”, indicó el diputado.

“Nos duele que se nos trate como indeseables y hoy estemos acusados frente al Tribunal Supremo. Por respeto a la dignidad de nuestras familias y a quienes votaron por nosotros, con sentido dolor y a fin de no alargar un proceso injusto, renunciamos a la UDI”, explicó.

Uno de los históricos del partido intervino. El ex senador Pablo Longueira exigió que quienes aprueben la iniciativa deberían salir de la colectividad de forma voluntaria.

Si se van y votan como independientes, no le hacen ningún daño al partido y así honraremos la memoria de todos aquellos que con coraje, desde nuestros inicios, forjaron un partido para servir a Chile y no a los intereses personales de sus militantes y autoridades”, indicó Longueira en una carta dirigida a los militantes.

Sin embargo, otro histórico no tomó bien la recomendación. Iván Moreira se refirió a la carta, indicando que “él, por múltiples razones, dejó hace muchos años de ser un referente para mí”.

Luego, en el Senado, Moreira se descargó: “Soy derecho y de derecha (…) dije que debiera ser el Estado el que cubra las necesidades, pero también dije que apoyaría el proyecto si no quedaba otra alternativa”.

“He dado la cara por el Gobierno. Hemos sido tratados como indeseables. Me defenderé ante todas las instancia y desde ya les avisó que podrán sacarme de la UDI, pero no sacarán a la UDI de mi corazón“, concluyó el senador.

Partido sin presidente

Hernán Larraín Matte, ex presidente de Evópoli

Votaron en línea con el Gobierno, pero tal vez sufrieron más los efectos la crisis en la interna. El 20 de julio, a solo días de que la Cámara de Diputados aprobara en particular el retiro del 10%Hernán Larraín Matte renunció a la presidencia de Evópoli.

Larraín Matte no sólo dejó a su colectividad sin presidente, sino que también llamó a los otros presidentes de partido de Chile Vamos –Jacqueline van Rysselberghe (UDI) y Mario Desbordes (RN)– a seguir sus pasos ante un quiebre en las confianzas.

“Con el apoyo de votos de diputados de nuestra coalición se aprobó una iniciativa que dañará severamente las pensiones de las chilenas y chilenos. Esto constituye un fracaso en las convicciones de Chile Vamos y pone en evidencia que las dirigencias de los partidos no son capaces de ordenar a nuestras propias filas en el Congreso”, criticó el hoy ex presidente de Evópoli.

Sin embargo, Van Rysselberghe y Desbordes no siguieron su camino, ya que tendrían planes de presentarse a la reelección en cada uno de sus partidos.

Si bien el diputado Andrés Molina quedó al mando del partido de forma interina, la renuncia de Larraín Matte preocupó ante la cercanía de las elecciones internas. Programadas para de agosto, al interior de Evópoli se asumía que Larraín Matte tendría un segundo período, y hasta el día de su renuncia no había listas inscritas para sucederlo en el partido, plazo que finalizaba a las 23.59 horas del martes 21 de julio.

Finalmente se presentaron dos listas, una liderada por Molina y otra por Andrés Gutiérrez, presidente provincial de Evópoli en Petorca y vocero del movimiento interno por el Rechazo en el plebiscito de octubre.

Bandos opuestos

Mario Desbordes, presidente de RN, dejó claro desde el primer momento que los parlamentarios del partido tendrían “libertad de acción”, lo que revivió un quiebre que se da en la colectividad de Chile Vamos.

La crítica vino desde el senador e histórico militante de RN Andrés Allamand, quien aseguró que “no quiero interpelar a nadie, pero el presidente de RN abrió una puerta que no podrá cerrar”.

Esta crítica llevó a que ambos se pelearan en un televisado momento. “Todos los que nos están criticando, los que pontifican desde un altar en los diarios, la verdad es que yo los invitaría a que salgan un poco a la calle, vean la realidad, porque esto no es una cuestión de populismo, no es maldad, no es querer destruir el sistema”, comenzó el presidente de RN.

Esta no es primera vez que Allamand se enfrenta con Desbordes, rencilla que ha aumentado en la previa de las elecciones internas del partido.

“Renovación Nacional necesita un cambio de orientación y hace semanas (Desbordes) señaló que iba a repostular. Varios no estamos conformes con esa conducción“, dijo Allamand en conversación con Radio Agricultura.

Según el senador “hay que ser cuidadosos con las posturas en las actuales circunstancias, y las de algunos aparecen más alineadas con la postura de la oposición. Eso a mí no me parece bien. Hay una diferencia legítima en RN. Es un partido democrático, pero voy a apoyar con mucha fuerza la lista que se va a levantar para enfrentar a Mario Desbordes”.

Pero no ha sido la única división en RN: Diego Schalper y Andrés Celis se han enfrentado públicamente luego del apoyo de parte del partido al retiro de fondos.

Schalper y otros nueve militantes anunciaron su renuncia “simbólica” a la bancada de RN y llamaron a los militantes del partido a continuar con los valores de RN. Ese mismo día, Andrés Celis acusó extorsiones al interior del partido de cara a la votación de los ahorros previsionales.

“Me molesta que haya diputados que llamen a otros diputados como intermediarios de algunos ministros ofreciendo algún tipo de beneficio de gracia y algunos puestos de gobierno, beneficios de gobiernos regionales, ofrecer puestos en los gobiernos regionales”, indicó Celis apuntando a Diego Schalper. “En caso de que lo vaya a negar, digo que tengo un WhatsApp”, agregó.

Schalper hizo sus descargos a través de su cuenta de Twitter. “No es la primera vez que el diputado Celis me ataca, porque parece tener una especie de obsesión conmigo“, indicó el diputado, anunciando además que he tomado la decisión de querellarme, pues quiero terminar con este acoso que no solo atenta contra mi honra, sino también contra mi seguridad personal e integridad física”.

Sin embargo, la denuncia de Celis podría tener consecuencias: el diputado Gabriel Ascencio (DC) presentó una denuncia a la Fiscalía Nacional por el delito de cohecho y por infracciones a la Ley de Lobby en contra de Schalper

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