El entrenador del Inter de Milán, Antonio Conte, puso paños fríos frente a la aparición de Alexis Sánchez en el equipo, después de la lesión de tobillo que sufrió a mediados de octubre, y pidió “paciencia” con el chileno.

En su balance después del empate a domicilio en Lecce, el técnico nerazzurro se detuvo especialmente en el delantero chileno, que ingresó en el minuto 82 del encuentro disputado en el estadio Via del Mare.