Ni con el ojo morado que arrastraba del último partido ante la Juve , ni con el labio partido por un codazo de Marcelo a los pocos minutos de iniciarse el partido. Nada ni nadie pudo detener a Leo Messi , que puso patas arriba el Santiago Bernabéu en el último minuto de partido para darle el triunfo al Barça y convertirlo en el nuevo líder de la Liga. En el partido donde el Barça se jugaba la vida, el mejor jugador del mundo volvió a aparecer para firmar una de sus noches antológicas en casa del eterno rival y alcanzar ya la mítica cifra de 500 goles con el Barça.