Como suele pasar cuando hay despidos masivos en las empresas, el penúltimo viernes del mes el banco de capitales canadienses, Scotiabank, desvinculó a alrededor de 300 trabajadores en Chile, de un total de dotación de 6.577, según el regulador.

Desde la compañía detallan que los despidos no tuvieron que ver con la situación social del país o con incertidumbres de cara al futuro.

Aseguran que esta situación se da en el marco del proceso de integración con BBVA Chile. Señalan que tras comprar al banco de origen español, Scotiabank realizó un ajuste en su estructura organizacional, el cual tiene por objeto optimizar sus operaciones, mantener su foco en el cliente y su competitividad en la industria.

“Con el fin de minimizar el impacto en el equipo, esta reestructuración contempló la eliminación de puestos vacantes, así como también la negociación con aquellos colaboradores que, voluntariamente y por diversos motivos, quisieran salir de la compañía”, dice el banco.

Por lo anterior, la firma bancaria asegura que “ha mantenido una comunicación proactiva y transparente con sus colaboradores en forma directa o a través de sus sindicatos durante todo el proceso de integración, por lo que las desvinculaciones se producen en el marco de un plan de beneficios adicionales a los legales conocido hace tiempo por los trabajadores”.

Finalmente, explican que como banco se comprometen “a apoyar a los empleados durante este proceso y a tratarlos de manera justa, equitativa y respetuosa, siempre respetando las leyes laborales vigentes”.

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