Cuando empieza un gobierno a asumir los desafíos para gobernar por un período de cuatro años, se supone que se materializarán las promesas de campaña que lo llevó al poder, sin embargo, no siempre éstas se cumplen y menos en un período tan corto, establecido por la Constitución vigente. Esto es algo transversal ya que para poder ganar se ofrecen cosas imposibles de cumplir o sólo algunas llegan a ser prioridades.

Lamentablemente, siempre se utilizan a los sectores que pueden significar votos y seducir a las personas con problemas  como, la salud, la educación, las pensiones, ya que son temas sensibles que los candidatos aprovechan ya que producen impacto a las personas y se les pide  apoyo y que éste se refleje posteriormente en las urnas. En el tema previsional, es algo que se ha dilatado mucho, que afecta a la mayoría de los adultos mayores, en un país que envejece rápidamente, pero que ningún gobierno lo enfrenta seriamente, a pesar de muchas comisiones, sugerencias, opiniones de expertos, etc.

No puede ser que al final de otros cuatro años, y en año de campaña presidencial, nuevamente éste tema se instale con fines electorales, que afectará a la clase media que tendrá que asumir los costos, por un nuevo impuesto que todos pagarán, por ese 5%, que si bien es cierto lo aportará el empleador, ese costo quien lo asumirá será el trabajador. Cuando el gobierno de turno es quien maneja los impuestos, y ahora también determina que ellos administrarán y distribuirán el 3% para el afiliado a la cuenta individual y el 2% a un fondo solidario, es preocupante que no se pueda dar a elegir si efectivamente los trabajadores estarán dispuestos a que  sus ahorros previsionales los administre el Estado.

 

Es preferible tener un Estado vigilante y no participativo, donde critican a las AFPs sin embargo, ellos harán lo mismo, administrarán ese 5% que es mucho dinero y además cobrarán una nueva comisión, que pagará el trabajador aparte del cobro de la AFP. Es decir, serán juez y parte con dineros ajenos, sin poner ningún peso, y digamos las cosas como son, ese 3% para la cuenta individual es una gota en un charco de agua, no aumentará significativamente la pensión, y tampoco nos garantizarán una mejor rentabilidad. Se requiere como mínimo una cotización de un 20% y eso no se soluciona con sólo el 5% y menos aún con el 3% que irá a cada cuenta individual.

 

Con ésto, queda muy claro que será muy difícil que la clase media, como siempre la más perjudicada en todo, pueda tener capacidad ahorro voluntario para aumentar su pensión, si pagará un costo adicional por decisiones políticas y que no enfrentan de verdad, el drama de las pensiones miserables que como país aún no enfrentamos.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

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