El positivo de Diosdado Cabello , número dos de la revolución bolivariana, y de otros dirigentes chavistas como el poderoso ministro de Petróleo Tareck El Aissami apagaron de golpe los cánticos de victoria sobre el coronavirus tantas veces entonados por el presidente Nicolás Maduro .

El “virus colombiano”, como lo denomina la propaganda chavista, se dispara en una Venezuela donde solo existen 250 respiradores y en medio de constantes denuncias por la falta de bioseguridad. Su avance llegó incluso al corazón del poder militar en Caracas: los generales aislaron uno de los edificios de viviendas al confirmarse varios casos.

La alarma saltó en la noche del miércoles cuando el también presidente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente (ANC), órgano revolucionario que funge como el Comité de Salud Pública de la Revolución Francesa, no asistió a su show televisivo “Con el mazo dando”, desde el cual persigue a opositores y a periodistas independientes.

Cabello presentaba dolor de cabeza , que interpretaba como un ataque de alergia, aunque los más susceptibles lo achacaron de inmediato a la pérdida de poder en los últimos ascensos militares ordenados por Maduro.

A Maduro le cuesta cada vez más ignorar la gravedad de la situación, con un sistema hospitalario limitado desde antes de la pandemia
A Maduro le cuesta cada vez más ignorar la gravedad de la situación, con un sistema hospitalario limitado desde antes de la pandemia 

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